Por Bruno Ortiz Bisso
Como parte de su política de cuidado del medio ambiente, la Municipalidad de San Borja hizo públicos los primeros resultados de su programa de Ecocaracterización de Residuos, con la finalidad de conocer la producción per cápita de desperdicios en el distrito, determinar cuál es el contenido de esa producción y planear estrategias de reciclaje para combatir la contaminación.
Según los resultados, alcanzados a El Comercio, la producción promedio por cada predio en San Borja es de unos 650 gramos de desperdicio al día, el cual está compuesto en 35% por materia orgánica, en 40% por material reciclable, y en 25% por material inorgánico no reciclable (residuos peligrosos, de baño, tecnopor, etc.).
PROCESO DE CONCIENTIZACIÓN
Pero lograr la participación de los 3.134 vecinos que fueron parte de la muestra (elegidos según las recomendaciones del Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente de la Organización Panamericana de la Salud) no fue cosa fácil. Como primera etapa se requirió un censo que se realizó desde finales de marzo.
"Se le preguntó al vecino con respecto a su conocimiento sobre el reciclaje y los productos reciclables. Además se aprovechó para explicarles en qué consistía este programa y preguntarles sobre su disponibilidad para participar", refirió el ingeniero Hernán García, gerente de Servicio a la Ciudad y Medio Ambiente.
Luego, tras determinar quiénes participarían, se inició la etapa de capacitación y recolección diaria del residuo segregado en casa. Después se realizó la caracterización de los residuos, que fueron pesados y separados.
Para la segregación en las casas contaron con el apoyo de Supermercados Peruanos, que donó las bolsas biodegradables usadas por los vecinos.
Los siguientes pasos --señala García-- serán trabajar en conjunto con empresas con las que tienen convenios para reciclar, extender la concientización sobre el cuidado del ambiente a más vecinos de San Borja e impulsar la separación de residuos en los propios hogares.
"A diferencia de otros distritos, nosotros queremos que la gente segregue en sus casas. Que tome conciencia de su responsabilidad ambiental y que separe lo que se pueda reciclar. El recolector tradicional se llevará lo no reciclable y lo que sirva lo recogerá un camión especial. Ese material se procesará y obtendremos chompas, lapiceros, carpetas y demás objetos para donar", detalla.
La municipalidad espera ampliar la participación de los vecinos desde la primera semana de julio. El objetivo es terminar el año con la participación completa de dos de los 12 subsectores en los que se divide el distrito.
Cuidar el ambiente es tarea de todosGracias a sus buenas prácticas por el cuidado del ambiente, el distrito ha recibido diversas certificaciones internacionales, pero Tejada subraya que lo que persiguen es conseguir un entorno seguro para la vida del vecino.
El burgomaestre indica que el propósito de reciclar y segregar es fomentar la cultura ciudadana, como sucede en ciudades del primer mundo. "Una ciudad debe estar limpia no porque tenga un buen servicio de recojo, sino porque los vecinos no ensucian", recalcó.