Por Azucena León Torres
En el 2007 la industria nacional registró la más alta tasa de crecimiento de los últimos trece años (10,6%). Y todo indica que ni la crisis de la economía estadounidense podrá parar ese crecimiento. Aprovechamos la celebración del aniversario 112 de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) para hablar con su presidente, Eduardo Farah, sobre las inversiones que alista el sector y otros temas de coyuntura. Aquí sus impresiones.
Cuando asumió la dirección de la SNI, en el 2006, esperaba que el Gobierno fortaleciera la industria. ¿En estos dos últimos años han recibido algún tipo de incentivo para el crecimiento sectorial?
No, pero pese a ello la industria ha crecido y estamos seguros de que seguirá creciendo.
¿Los incentivos eran necesarios? Siempre han sido criticados por pedir sobreprotección.
Nunca pedimos sobreprotección, solo creemos que, para competir, el suelo debe estar parejo para todos. ¿Que los incentivos eran necesarios? Sin duda, ellos hubieran contribuido a agilizar todos los procesos de inversión y para que el país crezca más rápido, como sucedió en Chile con la reinversión de utilidades, que ha sido una de nuestras principales propuestas y que nunca ha sido considerada.
¿Esperaban más del Gobierno?
En realidad no esperábamos grandes cambios porque ya conocíamos el plan de Gobierno. Sin embargo, sí nos tomaron por sorpresa los grandes errores que se cometieron en el tema arancelario, en el que aún esperamos que se corrija la protección negativa que existe sobre 70 partidas. Parece que el MEF no tiene apuro en corregirla.
La SNI aseguró que esto iba a generar el cierre de buena parte de empresas metalmecánicas. ¿Esto ya sucedió?
Sí, muchas están cerrando.
¿Puede darnos nombres, cifras?
No puedo porque a mí no me corresponde y a las empresas tampoco les conviene decirlo, porque tienen mucho que perder (clientes y líneas de crédito). Antes hubo errores de sobreprotección, que hoy reconocemos y criticamos. Los sectores con más puestos de trabajo son industria, agroindustria y turismo, y si bien no hay que protegerlas demasiado, por lo menos debemos cuidarlas.
Por otro lado, nadie pensó que el petróleo y los insumos para la industria iban a subir tanto. ¿Cómo afrontan esta coyuntura?
La reconversión de petróleo a gas natural ayudó a solucionar gran parte del problema, pero también se han hecho algunos ajustes pequeños (entre 3% y 5%) en precios, porque nadie puede aguantar el alza de 96,8% que registró el petróleo, o del acero en 20%, e incluso de los químicos en 11,9% .
¿También sacrificaron márgenes?
La situación es más apremiante en el 2008, pues también está de por medio la caída del dólar. Estimamos que solo en lo que va del año ya hemos ajustado un 5%, aunque este sacrificio pudo haber sido mucho mayor si no estuviéramos abocados a reducir costos y mejorar procesos productivos. Estamos en una economía de guerra y quien no hace de todo para ser más competitivo, muere.
A comienzo de año anunciaron inversiones en el sector industrial por US$8.000 millones. ¿Cuánto de lo proyectado han desembolsado a la fecha?
Solo en el sector alimentos, bebidas, siderometalúrgico, consumo masivo y textiles son US$3.000 millones, monto al que habría que sumarle US$2.700 millones de la industria petroquímica.
¿Se cumplirá la meta?
Creemos que sí. Y si vamos por este camino, esta proyección podría ser ligeramente superada.
El año pasado la industria registró la tasa más alta de los últimos trece años (10,6%) y se dijo que por la crisis a la que ingresaría la economía en EE.UU. la expansión sería menor en el 2008. ¿Cuáles son sus proyecciones?
La crisis en EE.UU. está generando impacto en el sector textil y confecciones, que solo en mayo habría experimentado un fuerte bajón . No obstante, pienso que la industria en general está teniendo una gran suerte, pues el dinamismo del sector construcción, que tiene un efecto dominó en los demás sectores, está contribuyendo a fortalecer el crecimiento.
¿Eso qué significa? ¿Veremos un crecimiento mayor al 8%?
Si seguimos observando crecimientos tan altos --entre 22% y 33% en algunos sectores-- y el consumo interno continúa fuerte, podríamos llegar hasta un 9% o incluso un 10%.
Se afirma que en la tercera ronda de negociaciones para la firma de un TLC con China, los negociadores de ese país pidieron que el Perú excluyera la posibilidad de aplicar medidas antidumping. ¿Sería un error del Gobierno acceder a esta petición?
Más que un error, sería un suicidio. Los estudios lo señalan claramente: la industria textil, de calzado y la metalmecánica no pueden competir con este gigante asiático. Las medidas antidumping son parte de las herramientas que nos proporciona la OMC para hacer frente a una competencia desleal, no podemos renunciar a ellas.
Hace poco lanzaron una propuesta al Gobierno para trabajar en una mesa de negociación cuatro temas puntuales (capacitación, mypes y otros). Muchos gremios presentan propuestas y luego se olvidan de ellas. ¿Cómo harán para que estas no caigan en el olvido?
Insistiremos en ellas. Tengo una relación muy amical con el ministro Rafael Rey y sé que las tomará en cuenta. En breve esperamos hacerlas llegar en forma oficial.
¿Pondrán énfasis en la capacitación? ¿La industria tiene problemas ahora para conseguir mano de obra calificada?
En algunos casos sí, porque nuestro personal necesita saber, por ejemplo, de computación para operar una máquina, y eso demanda tiempo. Por eso creemos que este y otros temas deben ser discutidos en una mesa de negociación, por ser de interés nacional.
LA FICHA
Nombre: Eduardo Farah Hayn.
Profesión: Ingeniero industrial.
Edad: 68 años.
Situación familiar: Casado.
Cargo: Presidente de la Sociedad Nacional de Industrias.
Organización: Gremio que lleva más de cien años de vida institucional y que agrupa a las empresas de las principales ramas productivas del país.