El consorcio a cargo de la rehabilitación integral de la calle Berlín, en Miraflores, confirmó que ha solicitado a las autoridades municipales de este distrito la ampliación en 45 días del plazo previsto para culminar los trabajos en esa vía.
Ese es el tiempo adicional que la empresa contratista estima le demandará cambiar la red de agua entre las cuadras 4 y 14 de Berlín, trabajos que no estaban previstos en el expediente técnico del proyecto. Este solo contemplaba el cambio de las tuberías de desagüe en las 14 cuadras de dicha calle y de las de agua solo en las tres primeras.
"El expediente técnico se preparó con los datos y los planos que presentó Sedapal, pero en la práctica comprobamos que esa información era inexacta, pues la red es antigua y se encuentra a menos de medio metro de profundidad. Esto motivó que al ingresar la maquinaria para cortar el asfalto, la tubería se rompiera", explicó el ingeniero residente del consorcio Berlín, Mario Anchante.
Aunque no se pudo confirmar esta versión con Sedapal porque esta empresa no halló a los técnicos responsables de la zona, el gerente de infraestructura urbana de Miraflores, Antonio Monsalve, aseguró que se optó por cambiar la red de agua de toda la calle Berlín para asegurar la vida útil de la obra.
También dijo que si bien aún no recibe la solicitud de ampliación del plazo de obra del consorcio Berlín, reconoció que de todas maneras será necesario tomar una medida en ese sentido.
La rehabilitación de la calle Berlín comenzó el 25 de abril y debe concluir el 27 de julio. De ampliarse el plazo de ejecución como propone el contratista, la obra terminaría a mediados de agosto.
EN SAN ISIDRO
Por otro lado, los vecinos de San Isidro esperan con impaciencia el término del proyecto municipal que contempla la renovación de 24 intersecciones en el corazón hotelero del distrito. La obra comenzó el 5 de marzo y debe culminar el 9 de agosto. Hasta el momento se han recuperado 13 intersecciones y otras 11 tienen 50% de avance. En este último grupo se encuentran las avenidas Rosario y Santo Toribio. "Terminaremos a mediados de julio", aseguró José Rodríguez, ingeniero residente de la contratista Freviema.
Pero si hay una obra que no muestra avances pese a los reclamos de los vecinos es la rehabilitación de las primeras cuadras de la avenida República de Panamá, en Barranco. Los trabajos son parte de la segunda fase del proyecto del Corredor Segregado de Alta Capacidad (Cosac II) de la Municipalidad de Lima. "No vemos avance", se quejó César Jeada, administrador de un centro automotor. La Municipalidad de Lima no se pronunció al respecto.
Concejos distritales reaccionaron
Ante el informe que ayer publicó El Comercio sobre cómo en varias zonas de Lima las veredas son usadas para acumular material de construcción o para que obreros trabajen, interrumpiendo el normal desplazamiento de los transeúntes, las municipalidades de Magdalena y Jesús María reaccionaron de inmediato.
El Concejo de Magdalena ha ordenado el despeje de las veredas que se ubican frente a tres obras: un edificio en la Av. Juan de Aliaga 560, otro en el jirón José Cossío 228 y una vivienda en el jirón Francisco Graña 535.
En cada caso se ha aplicado una multa correspondiente al 20% de una UIT, lo que equivale a 700 soles.
Asimismo, la gerenta de Desarrollo Urbano de Jesús María, Consuelo Sipión, inspeccionó dos construcciones de edificios que motivaron quejas de vecinos. La primera, de la inmobiliaria Bresco S.A.C., se ubica en la cuadra 5 de la Av. Gregorio Escobedo; y la otra, de la empresa Ciudaris, en el cruce de los jirones Santa Cruz y Lloque Yupanqui. "Ambas obras están a derecho. La primera solo usa un metro de los tres que tiene la vereda, y la otra, solo las bermas laterales", dijo Sipión.