Golpe a la FPF
Señor Director:
Los milagros no existen. Con profundo dolor presenciamos la eliminación de nuestra selección de fútbol para disputar el próximo Mundial Sudáfrica 2010. Los verdaderos responsables de esta debacle son los dirigentes que hoy conducen la Federación Peruana de Fútbol (FPF). Esperar su renuncia sería ingenuo. Sugiero que, sin importar las consecuencias que puedan producirse, las asociaciones de fútbol, tanto de la primera profesional como de la segunda profesional, formen un nuevo ente y que sea este quien conduzca los destinos del fútbol en el Perú. Estoy convencido de que es la única forma de generar los cambios que el país espera.
Atentamente,
FREDDY AMES
DNI 08833313
El firmante, que ha sido miembro del directorio de la FPF, prácticamente está sugiriendo que se produzca un golpe a la federación que provocaría la desafiliación de la FIFA y la imposibilidad de participar en torneos internacionales. Qué pena que no propuso ni empujó iniciativas de reforma y saneamiento de la FPF cuando era parte de la cúpula dirigencial.
En busca del tesoro
Señor Director:
El Perú cometería un grave error al plantear una reclamación sobre el pecio de bandera española Nuestra Señora de las Mercedes. No existen razones legales para que nuestro país pudiera reclamar una parte del tesoro de la fragata Mercedes. El 5 de octubre de 1804, fecha en la cual la escuadra británica, al mando del comodoro Moore, atacó a traición a la flota hispana, al mando del brigadier de la Real Armada, José de Bustamante, en aguas portuguesas, el Perú no era un Estado independiente, sino formaba parte de la monarquía hispana. Este hecho es importante porque la bandera de un pecio es el principio fundamental utilizado para dilucidar la propiedad de su carga. Además, el Tratado de Paz y Amistad Hispano-Norteamericano de 1902 garantiza la protección e inmunidad de los naufragios de ambas naciones. España cuenta también con sentencias judiciales favorables en cortes estadounidenses, en dos casos similares al de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes, lo cual genera jurisprudencia que no se puede obviar. Por otra parte, no se podría sustentar reclamación alguna sin el previo conocimiento del manifiesto de carga, pues no se sabe qué cantidad de ella habría pertenecido a la Corona de España o a personas particulares. Los descendientes de estos últimos tendrían legítimo derecho a reclamar los bienes de sus familiares. Así, pues, por ejemplo, los descendientes del brigadier Diego de Alvear podrían reivindicar la fortuna perdida en el mar por su antepasado, hace 200 años, en el naufragio de la fragata en mención. Finalmente, es un anacronismo que los medios de comunicación sigan considerando a la Mercedes como un galeón. La Mercedes era una fragata, la nave de mayor porte en los mares desde mediados del siglo XVII hasta el XIX.
Atentamente,
HÉCTOR LÓPEZ ARÉSTEGUI
DNI 09869894
Será ardua la batalla legal en EE.UU., país al que pertenece la empresa busca tesoros Odyssey Explorer, y en España por la propiedad del que podría ser uno de los más fabulosos tesoros o pecios jamás hallados, valorizado en más de 500 millones de dólares. El Perú, a través del INC y del Ministerio de Relaciones Exteriores, ya manifestó su voluntad de ingresar a la pelea y creemos que sí vale la pena, siempre y cuando no se creen falsas expectativas ni se exalte un espíritu nacionalista al respecto. Un editorial de "The New York Times" dice: "Creemos que sería lo correcto permitir a otro grupo de demandantes reclamar el tesoro: las antiguas colonias españolas en Latinoamérica, que es de donde el botín fue saqueado en primera instancia". Ese editorial agrega que este reclamo se haría sobre la base de fundamentos morales e históricos.