* Participaron en este especial: Erik Struf (Bruselas) / Yolanda Vaccaro (Madrid) / Miguel Vivanco (Washington) / Patricia Castro (Beijing) / Moisés Ávila (Santiago de Chile) / Susan Abad (Bogotá)
En China el problema no es el aumento del precio del combustible, sino su escasez en el mercado interno. El Gobierno subsidia a las dos grandes refinerías, Sinopec y Petrochina, y pone topes a los precios del combustible en el país. A pesar del encarecimiento mundial del crudo, las refinerías chinas están obligadas a vender sus productos en el territorio nacional a los bajos precios marcados por el Gobierno y no pueden compensar la subida del costo del petróleo. Los subsidios que reciben solo cubren la mitad de sus pérdidas.
La escasez actual se debe al encarecimiento mundial del crudo, que ha forzado a las refinerías chinas a disminuir su producción para limitar sus pérdidas, y al plan de reserva de combustible para la temporada de verano, cuando la demanda interna crece y que este año coincide con los Juegos Olímpicos.
Las refinerías alegan que han tenido que derivar parte del suministro a las zonas afectadas por las fuertes nevadas y el terremoto de Sichuán. Han admitido que están guardando combustible para los próximos juegos, pero también para las cosechas de trigo. Los subsidios al petróleo en China representan el 1% del presupuesto nacional.
Mañana
Sepa cómo golpea la subida del precio del petróleo a los sectores aerocomercial y transportes en el Perú y los pasos dados para paliar el efecto.