MEDIO ORIENTE. ¿DURARÁ EL CESE al FUEGO?
GAZA / TEL AVIV [EL COMERCIO / AGENCIAS]. La palestina Salwa Abu Raja y el israelí Noam Bedein están de acuerdo con la tregua de seis meses: mejor no apostar por una larga duración. "El alto el fuego se romperá en dos semanas, lo mismo que los anteriores", pronostica la palestina de 29 años en Gaza. "Somos optimistas pero solo esperamos que la tranquilidad dure al menos un par de días", dijo Bedein en la ciudad israelí fronteriza de Sderot.
Desde ayer a las 6 de la mañana, hora local, el Gobierno de Israel y los palestinos del grupo radical Hamas acatan un cese del fuego en la franja de Gaza y en las ciudades fronterizas de Israel, acuerdo alcanzado gracias a la mediación de Egipto. Pese al recelo y la incertidumbre, ambos bandos esperan el fin de los ataques mutuos y que poco a poco se restablezca el flujo de productos y mercancías a la empobrecida franja, donde viven hacinados 1,3 millones de palestinos.
No obstante el escepticismo de ambas partes, tanto la cúpula israelí como Hamas venden el alto el fuego como un éxito propio. "El acuerdo es una victoria de los palestinos", dijo el portavoz de Hamas, Sami Abu Suhri. "Es un período necesario para aliviar el sufrimiento de nuestra gente. No es ningún regalo a las fuerzas ocupantes", manifestó el brazo militar de Hamas, que no dejó las advertencias de lado: "Responderemos con dureza si Israel viola la tregua". Al mismo tiempo, instó a los países de occidente a levantar el boicot a Hamas, al que consideran terrorista, y a reconocer su victoria en las elecciones del 2006.
POSICIÓN ISRAELÍ
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, advirtió al movimiento islamista, que controla la franja de Gaza desde hace más de un año, que la tregua es la última oportunidad que tiene antes de una incursión militar de envergadura.
El acuerdo del cese de hostilidades exige el fin de los ataques de todas las milicias palestinas durante los próximos seis meses.
Por su parte, Israel deberá interrumpir sus operaciones militares, levantar el bloqueo impuesto a la franja y reabrir progresivamente los puestos fronterizos de ese territorio.