Por Miguel Vivanco. Corresponsal
WASHINGTON. Luego de cinco semanas de intensas negociaciones privadas entre los funcionarios del hospital John Peter Smith (JPS) y los representantes de la organización Texas Life (TL), ayer se acordó financiar el traslado aéreo al Perú de nuestro compatriota Jesús Sánchez Marcelo. La avioneta-ambulancia llegaría a Lima, procedente de la ciudad de Dallas, en un plazo máximo de 72 horas.
Trascendió que el JPS asumirá el 70% de los gastos relacionados con el traslado aéreo, mientras que el 30% restante será cubierto con las donaciones efectuadas por personas y organizaciones tanto de EE.UU. como del Perú.
El documento fue suscrito por Dann Baker, representante del hospital JPS, y Bill Collin, abogado de TL. Los jóvenes Jesús y Natalia Sánchez, hijos del paciente, fueron informados de la decisión alcanzada.
El acuerdo se logró luego de revisar diversas opciones humanitarias en beneficio del trabajador peruano, quien desde hace meses fue declarado en "estado vegetativo irreversible". No se pudo conocer el costo total del traslado, pero se estima que estaría por encima de los 50.000 dólares.
Gabriel Egúsquiza, presidente de la Asociación de Peruanos en Dallas-Fort Worth, confirmó el acuerdo entre el JPS y TL. Indicó que el documento no solo garantiza el traslado de Sánchez Marcelo, sino que también sienta un importante precedente en favor de los pacientes en estado vegetativo que no cuentan con seguro médico. Dijo sentirse satisfecho con la decisión del hospital de financiar parte el retorno a Lima de nuestro compatriota y agregó que también es digno resaltar la solidaridad de los peruanos residentes en Estados Unidos y el Perú.
La Asociación de Peruanos en Dallas-Fort Worth en abril pasado calificó de inaceptable la decisión del JPS de abandonar el tratamiento de nuestro compatriota e inició una cruzada humanitaria para conseguir donaciones a favor de Sánchez Marcelo.
ALGO DE HISTORIA
El drama de Sánchez Marcelo se inició el 30 de agosto del 2007. Mientras jugada fútbol tuvo una lesión en el pecho y unos días después, el 20 de setiembre, sufrió un paro cardíaco. Los médicos no pudieron evitar que sufriera severas lesiones en el cerebro.
En mayo de este año el Comité de Revisiones Éticas del JPS emitió una recomendación para que ante un eventual paro cardíaco los médicos no lo resucitaran, ni lo asistieran con respirador artificial.
Días después el directorio del JPS consideró prudente ignorar la recomendación del mencionado comité y optó por crear una mesa de trabajo que permitiera encontrar fuentes de financiamiento para trasladar al paciente a Lima.