Por Francisco Tumi Guzmán
Una vez más se habla de reorganizar el fútbol profesional desde la raíz, pero parece difícil librarse del primer escollo. ¿Es el Perú rehén de Manuel Burga?
Es una expresión bastante fuerte, pero sin duda la actual federación de fútbol que encabeza Manuel Burga --que ya lleva varios años, pues representa la continuidad del trabajo de Nicolás Delfino-- no solo no ha tenido éxito, sino que también es una federación que no está dentro de la ley peruana, por el castigo que le impuso el Consejo de Justicia y Honores del IPD. Es un castigo impuesto antes de que nosotros entráramos al IPD, pero que hemos respetado.
¿Realmente no hay manera de deshacerse de él?
Él se ha mantenido en la federación amparándose en la cobertura de la FIFA y en la posibilidad de que el Perú sea desafiliado de ella. Hubo la posibilidad de actuar sobre la base de la Ley del Deporte, que permite nombrar una comisión transitoria, pero esta comisión transitoria no la forma el IPD, sino los clubes. Ya estaban las cosas en marcha, pero los clubes retrocedieron al ver los intereses que podían perder. No hay que olvidar que las Eliminatorias les dan dinero, lo mismo que la Copa Libertadores, la Copa Sudamericana, la venta de jugadores Todo eso lo podían perder si nos desafiliaban.
Hay voces radicales que plantean asumir el riesgo de la desafiliación.
La FIFA es una institución pro deporte y pro campeonato mundial. No podemos dejar de reconocer que es una institución que se ha organizado muy bien y que organiza un campeonato extraordinario. Todo el mundo quiere ir a él y todo el mundo está pendiente de él, y el Perú está dentro de ese sistema. Salirse de él significa perder una serie de facilidades y ventajas. Hay que estar cerca de la FIFA. El problema es que la FIFA tiene esa especie de regla de "no me toques a mi gente, porque yo te desafilio", que nos ha puesto en esta situación.
Entonces el Perú sí es rehén de Manuel Burga...
Hay otras salidas. Podría volver a estudiarse la posibilidad de formar una comisión transitoria. Eso depende de las bases de la federación, que son los clubes. Ellos tendrían que cuestionar las últimas elecciones y solicitar la salida de Burga.
Junto a las 25 federaciones de base departamentales, que apoyan a Burga.
Esos son los que votan, pero con tres miembros de base se puede formar la comisión transitoria. Es factible.
¿Permitiría eso seguir dentro del sistema de la FIFA?
Ellos también podrían considerar que es una interferencia, aunque para mí no lo es, pues la federación también está dentro de la ley peruana. La única salida que no trae ningún problema de interferencia con la FIFA, y que a mí me parece que a estas alturas debe plantearse, es la renuncia. Es un asunto de principios, de ética. Si tú estás al frente de una institución que fracasa, si tienes a toda la afición en contra e, incluso, estás fuera del sistema, deberías irte.
Eso es pedirle peras al olmo. ¿Usted cree de veras que Burga va a renunciar?
Lo veo difícil. Sé que él siempre dice que su castigo fue injusto, pero creo que por el lado de la dignidad La palabra dignidad es una palabra fuerte. Cuando alguien no tiene éxitos, cuando nadie lo apoya, se dice que "por dignidad" tiene que irse. Yo pensaría en el bien del fútbol, en el bien del país. Necesitamos sangre nueva, una reestructuración para que el deporte más popular del país tenga al menos una nueva esperanza. Lo que está pasando no es agradable.
Volvemos a nuestra condición de rehenes.
Yo creo que estamos ante un problema que se puede resolver internamente, sea a través de la renuncia o a través de los clubes. Si ellos ven que su institución madre no está caminando y ellos son los que forman la institución --aunque las departamentales tengan más votos--, son ellos los que deben preocuparse de la reestructuración y asumirla. Allí no habría ningún problema con la FIFA, pues serían los clubes como base los que piden la renuncia. Si eso no da resultado, van al voto de censura o, en su defecto, votan para convocar nuevas elecciones para una nueva directiva.
Lo que está diciendo es que, finalmente, son los clubes los que tienen la pelota.
Los clubes tienen ahora la pelota. Deben organizarse, buscar a las departamentales, que son un número considerable, hablar con ellas y decirles: "¿Por qué mantienen este sistema que nos ha llevado a esto?". Si no lo hacen, los clubes estarían demostrando al país que están satisfechos con el sistema y con los resultados; estarían demostrando que no les interesa la reestructuración de un sistema que no está caminando. Los clubes tienen que analizar esto.
Pero los clubes tienen problemas internos muy similares a los de la federación. Muchos de ellos son dirigidos por una camarilla que hace y deshace sin darle cuenta a nadie.
Sí, eso es parte del problema, aunque yo no quisiera utilizar la palabra 'camarilla'. Pero sin duda en los clubes tiene que haber también reformas. Por ejemplo, convertirlos en sociedades anónimas, para que los dirigentes sean más responsables, pues ahora no tienen ninguna responsabilidad. Si le deben plata a fulano, no pasa nada; si le deben a la Sunat, no pasa nada; muchas veces le deben a los jugadores y los jugadores hacen huelga, pero ellos no tienen ningún problema. Con sociedades anónimas se pueden manejar mejor las cosas.
Se está hablando de una reingeniería del fútbol. Si un milagro permite el ingreso de nuevos dirigentes, ¿cuáles deberían ser las líneas claves de esa reingeniería?
Hay algunos conceptos básicos que algunos clubes tienen. Un concepto clave son las divisiones inferiores. Esto además les da dinero a los clubes. Venden a un jugador como Manco, y eso da dinero. ¿De dónde viene eso? De abajo. Pero lamentablemente no hay mucha preocupación, a excepción de la 'U', del Cristal y de Alianza, y tal vez de algunas universidades. La preocupación debe comenzar allí. Va a demorar un poco, pero se tiene que hacer.
Eso significa que, como en la educación, se van a necesitar muchos años para recuperar un cierto nivel de competitividad y para volver a ir a un mundial.
Nadie sabe cuánto tiempo se necesita. Por otro lado, de repente por ahí aparecen cuatro Jefferson Farfán y la cosa se voltea.
¿No son esos chispazos los que han llevado a olvidar que lo importante es construir una maquinaria o un sistema que produzca buenos jugadores?
Por eso un asunto muy importante es la preparación de los menores. El IPD tiene ahora un campeonato que se llama Forjando Campeones, que es una competencia entre casi 100 equipos de los 42 distritos de Lima. Eso quiere decir alrededor de 1.000 muchachos de 18 años para abajo. El premio para el campeón es de 80 mil soles. Yo he ido a ver varios de esos partidos, pero no he visto a ningún dirigente que esté mirando y buscando nuevos talentos. También apoyamos el campeonato interescolar.
Hace tiempo que no se escucha hablar de eso.
Es que todo el mundo dice: "Ya no hay interescolar", y están errados. Ya no sale publicidad ni les interesa a los medios, pero en ese campeonato intervienen un millón de chicos. Hemos logrado que Gloria nos apoye, no con plata, pues el campeonato lo pagan el IPD y el Ministerio de Educación --cuesta más de un millón de dólares--, sino para difundirlo de tal manera que se sepa que hay ese campeonato y atraiga a más gente, y así se convierta en una de las bases de nuestro deporte, para que de allí salgan valores que después sean nuestros campeones.
Hay algo muy paradójico a propósito de esto: los más importantes logros deportivos del Perú en los últimos años han sido Sofía Mulanovich y Luis Horna, que son dos deportistas que se han hecho por su cuenta, al margen del sistema.
Yo diría que la chica Mulanovich más que Horna, sin desmerecer, por supuesto, el esfuerzo de este, pues ni siquiera ha habido Federación de Tabla y este deporte ha estado caminando solo por mucho tiempo. Horna también tiene un mérito enorme, pero al menos de chiquillo tuvo una Federación de Tenis que lo acomodó bastante bien. Pero hoy en día las cosas están cambiando y yo diría que hay bastante apoyo para los deportistas; no el suficiente, pero sí bastante.
¿En todas las disciplinas?
En todas las disciplinas. Por ejemplo --y reitero que no quiero decir que estamos en el mejor de los mundos, pero sí que hay una clara tendencia a mejorar--, ahora se les da una mensualidad de entre 400 y 1.500 soles a unos 250 deportistas, sobre todo cuando están en camino a una competencia importante. También estamos dando seguro, becas para el extranjero, trayendo a entrenadores. Cerca de 1.500 muchachos han salido, lo que implica un gasto grande. Siempre se les ha apoyado un poco, pero ahora el presupuesto comienza a mejorar y entonces el IPD puede dar más.
¿Qué se espera de la participación peruana en Beijing?
Va una delegación muy pequeña, lo que indica que no estamos en muy buena situación en materia de resultados, pues ahí se miden resultados: solo asiste quien pasa determinada marca. La cifra también es baja porque no va ningún deporte colectivo. Sin duda hemos tenido delegaciones más pequeñas, pero esta es una de las más reducidas. Por eso, en una situación así, organizar un Panamericano o hacer el esfuerzo para ser la sede de un Panamericano nos plantea una meta interesante. Ojalá lo logremos.
CON O SIN PANAMERICANOS IGUAL TENEMOS QUE ACELERAR LA MARCHA
¿Qué implica ser la sede de los Panamericanos en el 2015?
Si lo logramos, tendremos siete años para acelerar todo. Claro que con Panamericanos o sin Panamericanos igual tenemos que acelerar, pero una meta así nos pone más moscas. Tenemos que traer más entrenadores; todos los chicos se van a preocupar; hay que incentivar a los chicos de 12 años, comenzar a mejorar la infraestructura, los implementos deportivos, los incentivos que damos a los muchachos
¿Cuánta plata se necesita?
Todo el mundo habla de miles de millones, pero yo calculo de otra manera. Hacer una buena propuesta cuesta, máximo, 2 millones. Después hay que ver la infraestructura. Tenemos estadios que sin duda sirven, pero obviamente hay que hacer obra adicional, pues estamos compitiendo contra otros países. Yo calculo que necesitamos unos 50 millones de dólares.
¿Eso es lo que habría que invertir?
Para construir coliseos y remodelar el estadio... puedo equivocarme, pero con 50 millones yo ya puedo competir. Después habrá que construir la villa olímpica, que demanda cerca de 140 millones de dólares. Pero esa villa la hace un privado o el Estado, se vende después, de modo que es una inversión. Obviamente, hay otros gastos, como medio ambiente o seguridad, pero esos son gastos de otros ministerios. Por otro lado, algo de dinero también te entra, y además se proyecta la imagen del país y se promueve el turismo.
Y, tal vez, se para esta caída que tenemos en el deporte.
La ventaja de organizar una competencia así es que el país debe acelerar todo. Ya en el 2015 se gastará en la competencia en sí, en mejorar la ciudad, que es un asunto que la municipalidad debe asumir con Panamericanos o sin Panamericanos. Creo, por otro lado, que en el año 2015 vamos a tener un Perú con una pobreza más baja, una Lima más ordenada, con un tránsito --que es el mayor problema-- solucionado y, sobre todo, con jóvenes nuevos que puedan ganar medallas.
AL GRANO
"Después están los mundiales y las olimpiadas"
¿Cómo surgió la propuesta de que el Perú organice unas olimpiadas?
Fue a raíz de una conversación bastante rápida con el presidente, en una reunión cuyo objetivo era que el Gobierno avalara la postulación peruana a los Juegos Panamericanos del 2015. Él me dijo: "Vamos adelante, ¿qué necesitas?". Yo le enumeré: decreto supremo, coordinación con los ministerios Y él preguntó: "¿Qué más se puede hacer después de un Panamericano?". Bueno --comenté--, existen los mundiales y las olimpiadas. "¿Y se puede ir a la organización de un mundial o de una olimpiada?". Bueno --dije--, todo se puede en la vida.