Por Andrea Castillo Calderón
Si tiene auto, es muy probable que la idea de cambiar de combustible ronde por su cabeza, más ahora que las noticias sobre la crisis del precio del petróleo empujan a los países a desarrollar alternativas para reducir su dependencia de los hidrocarburos. ¿Qué opciones tiene a su alcance para contribuir con ese cometido y, de paso, disminuir sus gastos personales en combustible? La respuesta en Lima tiene dos alternativas: la conexión domiciliaria de gas natural (por ahora en algunos distritos de la capital) y la conversión del carro de sus amores para que funcione también con gas natural vehicular o GNV.
Masificar estas dos formas de consumo del gas natural es precisamente una prioridad para el Gobierno. El Ministerio de Energía y Minas (Minem) prevé que es posible llegar al 2011 con una matriz energética compuesta por tres fuentes: gas natural, energías renovables y petróleo.
En el largo plazo, más allá del 2020, la meta se centra en las energías renovables. "Debemos apostar por una matriz energética lo más diversificada posible. Sería un error pensar solo en gas natural", comentó el viceministro de Energía, Pedro Gamio.
Para alentar el uso del gas natural vehicular, el Gobierno fijó en 4,30 soles el galón de este combustible y alienta el programa Mi Taxi con Cofigas y el llamado bono de chatarreo para retirar del parque automotor los vehículos a diésel con más de 10 años de antigüedad. Todo ello en el contexto de un marco legislativo que ha convertido la conversión a GNV en un mercado regulado (a diferencia del GLP, que durante varios años ha funcionado en forma informal).
En forma paralela, el MTC ha hecho propuestas para la reducción de aranceles de importación y del impuesto selectivo al consumo (ISC) a la importación de automóviles nuevos que usen GNV y gasolina (en el último año ingresaron 100 vehículos de ese tipo, 20% para el servicio particular y 80% para el servicio público).
Jorge Juárez, gerente general de la Cámara Peruana de Gas Natural Vehicular, señala que desde el 2006 y hasta abril último suman más de 34.000 las unidades livianas, taxis principalmente, que circulan en la capital con GNV y hay 112 talleres de conversión autorizados por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (y ocho expedientes en evaluación), además de 34 gasocentros de GNV en Lima.
"El ritmo de crecimiento de este mercado es acelerado, principalmente en Lima, y de seguir así, este año podríamos llegar a tener de 50.000 a 60.000 unidades convertidas. Y de mantenerse esa tendencia, en el 2010 habría 150.000 vehículos con ese combustible", refirió Jorge Juárez.
PERSISTEN MITOS
Empero, el consultor en temas de transporte, Luis Quispe Candia, consideró que los esfuerzos del Gobierno para masificar el uso del gas natural aún son insuficientes. Cuestionó la falta de campañas de educación para que el público conozca las ventajas del gas natural y la importancia del cambio de matriz energética.
"Hay mucho desconocimiento y mitos sobre el GNV por falta de información oportuna", dijo.
Para el ingeniero Danilo Valenzuela, especialista en gas natural del Colegio de Ingenieros de Lima, es bueno que el Estado aliente el uso del GNV, pero esa política debe ir acompañada por el desarrollo de normas técnicas específicas, según el tipo de vehículo. En ese sentido, sostuvo, el Estado podría incorporar a las universidades en el desarrollo de soluciones técnicas, como lo hizo Argentina. "No se puede dejar que el mercado del gas natural vehicular se regule por sí mismo. En este momento algunos carros livianos presentan problemas, por eso necesitamos normas técnicas específicas. Esto será crucial cuando la conversión de combustión llegue a las unidades de transporte público", acotó.
¿Y qué medidas prevé al respecto la Municipalidad de Lima? Difícil saberlo porque el concejo limeño no atendió las consultas de este Diario. Para el Ministerio de Energía y Minas, el programa Metropolitano, basado en buses impulsados con gas natural, será clave para impulsar el uso de este combustible en Lima. "Esperamos que no se postergue más", dijo el viceministro Pedro Gamio.
CLAVES
Unidades deben ser evaluadas cada año
A.Para decidir si le conviene cambiar o no el sistema de combustión de su vehículo a gasolina por gas natural vehicular, tome en cuenta el rendimiento de su carro y el recorrido diario que realiza.
B.Para circular con GNV necesita el visto bueno de alguna de las cuatro entidades certificadoras autorizadas por el MTC: Bureau Veritas del Perú, SGS del Perú, Touring y Automóvil Club del Perú e Icontec.
C.La certificación es anual. De no realizarla en el plazo respectivo, el sistema de carga inteligente (chip) queda fuera de servicio hasta que regularice su situación (los talleres reportan esta situación a las certificadoras).
D. Con el GNV el motor pierde un 7% de potencia (por desgaste de anillos y culata), pero es un índice razonable, señalan algunas certificadoras. Por el peso del tanque de GNV hay que realizar un mantenimiento periódico del sistema de amortiguación.
E.También recuerdan a los conductores que para encender y apagar el motor de un vehículo a GNV deben utilizar gasolina. Dejar de hacerlo es peligroso porque se dañan las juntas del carburador y de los inyectores, lo que puede causar fugas de gas.
F. Los talleres de conversión deben entregar al propietario del vehículo un manual técnico para el mantenimiento del sistema GNV.
EL DATO
Lo que se viene
La Dirección General de Hidrocarburos del Minem coordina con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones y la Municipalidad de Lima la definición de un bono de chatarreo para unidades de transporte público que funcionan con diésel.