Por Élida Román
En el Centro Cultural Peruano- Japonés puede verse "4 x 4" , buen conjunto de obras de cuatro artistas de indudable talento, convocados por Roberto Cores.
Los cuatro muestran personalidades artísticas perfectamente definidas, reveladas por un dominio de medios evidente, a través de dibujos, grabados, pintura y fotografía, según las distintas elecciones. Raphael Sarmiento, premiado como pintor y acuarelista, presenta dibujos de temática urbana emergente, de trazos casi seriados, de forma ambigua e imprecisa, formas amplias y genéricas que evocan y resumen la sensación del esfuerzo, la búsqueda del amparo o la protección que parece ejercer la proximidad, la acumulación, el encuentro obligado que quiere ser solidario. Todo ello a través de un manejo preciso y justo de la aguada, los matices de gris y el blanco-negro de los acentos.
John Chauca, también dueño de premios y distinciones, aunque con alguna obra ya expuesta, prueba que lo suyo es ese camino entre un perfecto retrato realista y la ruptura abierta con esa misma realidad, a través no del desborde fantasioso sino de la alteración de apariencia posible que se convierte en comentario agresivo.
Edison Lisarazo reitera esa calidad que hace poco se pudo apreciar en reciente muestra individual, y que lo sitúa como una de las más interesantes presencias nuevas. Con dibujos y grabados, también se refiere al tema urbano, presente en esos edificios inhabitados, donde todo está por concluirse o quizás en camino a su destrucción, vacíos que claman y muros que se debilitan.
Pero la revelación de la muestra es la presencia de un fotógrafo que hace su primera presentación. Christian Fuchs, con una obra fascinante, en que luz y sombra son capturados con agudeza y perfección poco habituales. Las suyas son imágenes en que lo real traspasa la frontera de la verosimilitud y en que la fotografía se emparenta con cierta pintura del pasado, misteriosa y casi hipnótica.
En el Centro Cultural Ricardo Palma se presenta "El nuevo dibujo/El dibujo de nuevo", que reúne las obras de una veintena de artistas. El título escogido plantea la necesidad de una aclaración del concepto. El dibujo nunca desapareció y varios productos expuestos siguen las pautas tradicionales de este quehacer.
La obligación de verosimilitud o de fidelidad de representación no existe como canon desde hace mucho tiempo, por lo que el criterio de novedad que se menciona reside más en la aplicación a nuevas formas o técnicas antes que al incentivo primero. Considerar dibujo a una animación o a una intervención en una imagen impresa a la que se agregan líneas de registro debe someterse a discusión. Y sería interesante un debate de este tipo, ligado estrechamente a las elecciones que se hacen desde instituciones que marcan pautas directrices.
Varios de los artistas presentes no residen en el Perú, y este es también un dato a atender. Destacan las obras de Bryce, Quijano, Chávez, Mantilla, Cherman y Randall Weeks, Salazar y Vergara, que permiten reencontrar sus buenas opciones. Nolte acude a un cierto dibujo automático como registro de una experiencia urbana y se puede disfrutar de obra anterior de Max Hernández.