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Los miraflorinos no quieren más megaproyectos ni nuevos edificios

En audiencia vecinal exigieron que su distrito no pierda carácter apacible

Por Luis Silva Nole

La señora Gisela Rotmann Maass, vecina de la avenida Larco, leyó un sensible manifiesto. Su voz, más allá de la autoridad que le confiere el ser una persona de la tercera edad, mostraba un tinte de nostalgia que hizo recapacitar a todos los presentes, la noche del último viernes, en el coliseo del colegio particular Inmaculado Corazón, en la cuadra 9 de la avenida Angamos Oeste.

"Veo con tristeza que se está perdiendo la memoria del distrito con la proliferación de bares, casinos y edificios altos. El Miraflores amable que nos legaron generaciones pasadas se pierde al ritmo acelerado, rodando por una cuesta enjabonada por el afán de lucro de inversores y autoridades", señaló doña Gisela.

Su sentir resume la principal conclusión a la que se llegó en la Audiencia Vecinal de Miraflores, organizada por El Comercio: los miraflorinos exigen un alto a los megaproyectos y a la construcción de edificios altos en su jurisdicción porque con todo ello el distrito pierde su carácter apacible y tradicional.

A la reunión, que duró poco más de tres horas y estuvo moderada por el doctor Francisco Miró Quesada Rada, asistieron unos 500 vecinos, muchos de los cuales pudieron detallar los principales problemas de su distrito, así como las alternativas de solución para los mismos. Todo ante el alcalde distrital, Manuel Masías Oyanguren; la gobernadora María León Gutiérrez; y el jefe distrital policial, coronel PNP Luis Flores Prialé, quienes acompañaron a Miró Quesada Rada en la mesa de honor.

La señora Gisela le recordó al alcalde Masías que unas de sus principales promesas de campaña fueron sus compromisos de respeto al vecino y recuperación del distrito para el residente.

"En ese sentido, usted informó que ganó el "No" en la encuesta que el municipio realizó entre los vecinos y en la que se preguntaba claramente si se estaba de acuerdo con que la altura máxima de los edificios crezca de 14 a 24 pisos, que en la práctica serían de 30. Al respecto, confiamos en que usted sabrá convencer al alcalde metropolitano de que, en nombre de la democracia, la voluntad de los vecinos debe ser tomada en cuenta. De lo contrario, faltaría a su promesa electoral de respeto al vecino", indicó doña Gisela.

La vecina explicó que construcciones como esas traerían al distrito tugurización, contaminación ambiental y colapso vial y de las redes de agua y desagüe. "No queremos, además, más centros de diversión que siembran el caos para los residentes", acotó.

A su turno, la arquitecta, urbanista y ambientalista Liliana Miranda Sara redondeó la idea planteada por doña Gisela y secundada por el auditorio en pleno. "Basta ya de edificios. No más. Se está generando un problema grande porque Miraflores se está superpoblando y muchas de las construcciones no son tan seguras como se desea. Ojalá no tengamos que comprobarlo en el próximo terremoto. Además, los edificios hacen sombra a las casas vecinas y eso deprime a las personas. ¿Queremos miraflorinos deprimidos? No", señaló la arquitecta.

LA CALLE BERLÍN
La situación calamitosa en la que se encuentra la céntrica calle Berlín, debido a las obras que se están ejecutando en su calzada, también fue un tema que ocupó buena parte de la audiencia.

"Tengo 49 años viviendo en Miraflores y lo que veo frente a mi casa, en la cuadra 10 de Berlín, es un verdadero caos. Todos los días tenemos que luchar con las ratas y soportar las aguas fétidas derivadas de las roturas de desagües. Los obreros ni siquiera tienen la ropa adecuada para trabajar. Todo parece en escombros. Esto no tiene nombre. ¿Cuándo acabará la obra? Todo está mal planificado", manifestó Roberto Koch Silva, quien señaló que si el alcalde Masías no hace algo al respecto, pronto pedirá firmas a los vecinos para exigir su revocatoria.

Están hartos de los ruidos molestos
Los residentes miraflorinos mostraron su descontento porque no pueden descansar adecuadamente durante las noches y madrugadas debido al escándalo que protagonizan concurrentes a locales nocturnos en puntos claves del distrito.

"Los ruidos y el retumbar de las fiestas que se desarrollan en los locales de la Calle de las Pizzas no tienen cuándo acabar. Basta ya de borrachos en nuestra zona", exigió Emma Olinda Escuza Salazar.

Los vecinos también pidieron que se controlen los excesos de locales ubicados en Larcomar. "Por favor, debe haber mayor presencia de serenos y policías en la zona del parque Salazar, en la que los jóvenes rebeldes en patinetas y personas que salen de las discotecas de Larcomar, muchas veces pasadas de tragos, hacen un bullicio extremo . Esas situaciones atraen a delincuentes", coincidieron varios residentes.

SEPA MÁS
4Ciudadanos como María Briceño Mejes se quejaron del caos del transporte que existe en la avenida Larco.
4Miguel Pons Couto pidió que el concejo revise sus procedimientos para responder a denuncias. "No es posible, por ejemplo, que a las 4 a.m. se exija a una señora de edad avanzada que salga a firmar una denuncia comprobada de ruidos molestos".
4Pidieron más parques para niños y más semáforos.

LAS CIFRAS
300.000

Limeños transitan al día por Miraflores , según datos de la municipalidad.

800.000
Turistas al año, en promedio, visitan este distrito.

77.543
Habitantes tiene Miraflores, según el censo del 2005 (el INEI aún no detalla el del 2007).

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