La posibilidad de que un alcalde de Ilave fuera nuevamente linchado rondó por el distrito puneño de la provincia de El Collao el último domingo, cuando un grupo de 300 tenientes gobernadores de las tres zonas de esa provincia se reunieron con el actual burgomaestre, Fortunato Calli Incacutipa, para exigirle cuentas respecto de un hecho acontecido la semana pasada durante la celebración del año nuevo andino.
Los tenientes gobernadores de las zonas alto, medio y bajo de Ilave citaron al alcalde y a algunos funcionarios para reclamarle haber designado a personas extrañas las labores de seguridad durante la celebración, cuando son los primeros --dijeron estos-- los encargados de realizar habitualmente tales acciones.
Según contaron los tenientes gobernadores, Calli hizo pasar como tales a 40 personas que no ostentan el cargo.
Luego de increparle también por no tomarlos en cuenta en otras actividades y de cuestionar su inacción respecto de las diversas obras prometidas durante su campaña electoral, Fortunato Calli fue obligado a arrodillarse y a pedir disculpas. También se les obligó a hacer lo mismo al primer regidor de la comuna, Wilson Maquera Lupaca, y al asesor político Patricio Huanacuni.
El hecho ocurrió en el cuarto nivel del edificio municipal ubicado en la plaza principal de Ilave, lugar en el que hace cuatro año se linchó al entonces burgomaestre de la provincia Cirilo Robles Callomamani.
A la fecha, Calli Incacutipa siempre había mostrado predisposición al diálogo y a ejecutar obras; sin embargo, los tenientes gobernadores estaban descontentos porque los hicieron a un lado y así se lo hicieron saber a través de lo que muchos pobladores consideran una humillación, y otros, un castigo ejemplar.
ANTECEDENTES
4 A eso del mediodía del 26 de abril del 2004, una turba de pobladores linchó al entonces alcalde de Ilave, Cirilo Fernando Robles Callomamani. Los pobladores acusaban a Robles de malos manejos y al no poder vacarlo lo asesinaron a golpes.
4Nunca se pudo demostrar los cargos que se imputaban a Cirilo Robles. Incluso la contraloría no halló irregularidades. En la actualidad el crimen se ventila en el Poder Judicial.