En menos de ocho años, Miguel Feijó está convirtiendo el difícil desierto de Mórrope en lo que hoy es considerado el más grande emporio agroexportador del norte peruano, pues promovió que sus áridas dunas se transformen en interminables bosques dominados por miles de plantas de diversos cultivos para mercados del exterior. Uno de ellos es la taya o tara que ya cuenta con 400 hectáreas en proceso de producción.
La historia comienza así. En alianza con otros pequeños y medianos inversionistas, Feijó llegó en el 2002 a una zona donde no había ningún tipo de vida. Todos trabajaron duro la tierra y hoy 500 familias ya saborean los primeros beneficios de sus cosechas. Todavía recuerdan con cariño cuando se propusieron reverdecer cerca de 5.000 hectáreas de tierras pertenecientes a la comunidad campesina de San Pedro de Mórrope.
Entonces, muchos calificaron de descabellado el proyecto de Feijó y sus socios, bautizado como La Frontera de Mórrope; pero el presidente del Gobierno Regional de Lambayeque, Yehude Simon, desde el inicio creyó en que sí era posible ver reverdecer tierras que por siglos permanecieron en completo abandono.
NUEVA PROTAGONISTA
La taya o tara es uno de los productos que más se trabaja hoy. Las primeras 40 familias que llegaron a la zona han empezado a recoger los frutos iniciales de unas 400 hectáreas, que piensan comercializar en mercados internacionales.
En el fundo del empresario Amado Gutiérrez (que forma parte del proyecto La Frontera de Mórrope), por ejemplo, 71.000 plantas de taya se encuentran en la etapa inicial de producción.
Los encargados informaron que dentro de un año, en las 70 hectáreas de propiedad de Gutiérrez, los árboles de taya alcanzarán el máximo nivel de producción que supera los 50 kilogramos por cada ejemplar.
Para el gerente regional de Recursos Naturales, Juan Sandoval Valdiviezo, en el desierto ocurre un verdadero milagro, porque constituye el modelo ideal de desarrollo debido a que conserva y mejora el ecosistema gracias a que usan riego tecnificado por goteo y pozas de sedimentación, además de técnicas agroecológicas que benefician el ambiente.
La Frontera de Mórrope, con sus niveles de producción que superarán las 50 toneladas por hectárea, se convertirá en la zona de producción de taya más grande de Lambayeque y de todo el norte peruano.
SEPA MÁS
Cómo llegar
Para acceder a la zona del proyecto es necesario recorrer la ruta Chiclayo-Jayanca y luego hacer un recorrido por una trocha carrozable de más de 15 kilómetros que conduce hasta el desierto de Mórrope.
Alianza estratégica
Una de las primeras acciones que tomaron los comuneros de Mórrope en el 2002 fue establecer una alianza estratégica con los colonos que llegaron procedentes de Santa María de La Frontera, provincia de San Ignacio, en Cajamarca.