LONDRES / PARÍS [EL COMERCIO / AGENCIAS]. Las prohibiciones de fumar son una forma efectiva de prevenir enfermedades cardíacas porque llevan a algunos fumadores a dejar el hábito y protegen a los niños del humo, reveló un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El reporte, hecho por la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (CIRC) de la OMS, insta a más países a prohibir el consumo de tabaco en lugares públicos y centros de trabajo al indicar que hay suficientes pruebas para demostrar que funciona sin afectar a negocios como bares y restaurantes.
"La introducción de estas políticas puede tener un efecto más amplio en la población al aumentar el número de entornos libres de humo", escribieron los investigadores en su informe especial publicado en "Lancet Oncology".
"Estas políticas no solo alcanzan su objetivo de proteger la salud de los no fumadores al reducir su exposición al humo, también tienen muchos efectos sobre el comportamiento de los fumadores, lo que aumenta los beneficios para la salud", añade el texto.
Sin embargo, por razones técnicas, la investigación es menos categórica a la hora de evaluar la reducción de los casos de cáncer de pulmón: como el plazo entre exposición a un agente cancerígeno como el humo de los cigarrillos y el diagnóstico de un tumor maligno de pulmón puede ser de una veintena de años o más, todavía no se dispone de datos que lo confirmen.
ESFUERZOS VALIOSOS
En los últimos años, muchos gobiernos locales y nacionales, sobre todo en países occidentales, han aprobado diversas clases de prohibiciones para proteger a la gente del humo de segunda mano o tabaquismo pasivo.
Otro informe publicado por Cancer Research UK concluyó que la prohibición introducida hace un año en el Reino Unido ha instado a más fumadores que nunca a dejar el hábito y predijo que las restricciones evitarán 40.000 muertes en los próximos 10 años.
El director de CIRC, Peter Boyle, recordó que "el tabaquismo es la primera causa evitable de muerte prematura por enfermedad crónica en los países con ingresos elevados". Se calcula que en el mundo fallecerán 450 millones de personas durante la primera mitad del siglo a causa del tabaquismo.