El Ministerio de Relaciones Exteriores emitió ayer un comunicado de prensa según el cual el Gobierno Peruano rechaza las declaraciones dadas por el presidente de Bolivia, Evo Morales, en Oruro el 28 de junio, sobre la supuesta existencia de una base militar estadounidense en territorio nacional y en las que incluso exhortaba directamente a la población del Perú a adoptar medidas al respecto.
"En las mencionadas declaraciones se afirman hechos que carecen totalmente de veracidad y que constituyen una injerencia del presidente de Bolivia en los asuntos internos de la República del Perú. Estas declaraciones no se condicen con los principios de paz, amistad y respeto mutuo que deben presidir las relaciones bilaterales entre el Perú y Bolivia", señala en forma tajante el comunicado.
Finalmente, el documento señala que tras las expresiones de Morales, el Ministerio de RR.EE. dispuso "inmediatamente llamar en consulta al embajador en La Paz a fin de evaluar el conjunto de las relaciones bilaterales".
El diplomático peruano Fernando Rojas llegará hoy a Lima, pero ayer en La Paz calificó de "muy preocupante" el estado de las relaciones entre ambas naciones.
En declaraciones a El Comercio desde Argentina, el canciller José García Belaunde comentó: "Cada vez que (Morales) sufre una derrota ataca al Perú como si fuéramos responsables de que lo venzan en las urnas", en alusión a que el 80% de los ciudadanos de Tarija aprobó su estatuto de autonomía.