COMENTARIO DEL DÍA
Las bolsas de Nueva York cerraron ayer miércoles con la mayoría de sus indicadores de rendimiento a la baja, en medio de una nueva alza del petróleo ligero de Texas, que llegó hasta los US$144,32 el barril para luego cerrar en US$143,57, el mayor precio de su historia. Esta alza del crudo se produjo luego de que el Departamento de Energía estadounidense informara que las reservas estadounidenses disminuyeron en 2 millones de barriles la semana pasada, dejando el nivel de inventarios en un 15% por debajo de su nivel del año pasado. Los títulos de General Motors fueron los más afectados, al bajar 15,06%, luego de que Merrill Lynch rebajara la recomendación de compra, por considerar que la compañía necesita una inyección de capital de US$15.000 millones.
Los mercados financieros latinos volvieron a experimentar, por segundo día consecutivo, fuertes caídas en línea con Wall Street y sumamente preocupados por los impactos inmediatos del alza del petróleo en los precios de alimentos y en algunas otras presiones inflacionarias que se podrían generar a partir de estos hechos. Para mañana el jueves (hoy) los analistas regionales estarán expectantes a las cifras oficiales de empleo en EE.UU., que serán claves para evaluar su dinámica productiva.
La bolsa limeña experimentó su quinta sesión consecutiva en rojo, alineada con los hechos que afectaron a los mercados financieros de la región, a lo que se sumó el deterioro de los precios internacionales del zinc y la continuidad de la huelga minera, que incidieron en la caída de las acciones mineras en 3,5%. Por su parte, los títulos del sector junior (-2,79%) también se sumaron a la ola de ventas. Destacó la poca participación de inversores institucionales que se ve reflejado en los reducidos volúmenes de negocios, que tan solo llegaron a transar S/.49,79 millones.