Por Cecilia Rosales Ferreyros
"No es antidemocrático defender la soberanía nacional. No sé qué hubiera dicho el presidente Morales si nosotros empezamos a meternos en los inmensos problemas de soberanía y de integridad territoriales que vive Bolivia".
Así respondió el canciller José Antonio García Belaunde al calificativo que lanzó el martes el presidente Evo Morales a su colega peruano Alan García ("antidemocrático") porque le exigió que se callara la boca y evitara entrometerse en los asuntos internos de nuestro país.
El canciller se reunió ayer en Palacio con el presidente García, al término del Consejo de Ministros para evaluar el incidente y posteriormente brindó declaraciones a la prensa.
El ministro le relató que el lunes en la noche durante una cena que ofreció la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, en Tucumán, Argentina, a propósito de la Cumbre del Mercosur, le transmitió al presidente boliviano el malestar del Perú. "Le dije: Usted ha dicho una gran mentira y además ha hecho un acto de intromisión en los asuntos del país que, para nosotros, es intolerable. Nosotros no nos metemos en los asuntos internos de su país, que bien complicados que son. He dispuesto que venga el embajador y vamos a revisar toda la relación porque si usted tiene un ánimo de revisar todas las relaciones, pues, hay que revisarlas".
Según el ministro, Morales no dijo nada solo hizo un gesto como de desconcierto. "La sensación, un poco, como que no había medido las consecuencias de sus palabras".
Sin embargo al día siguiente Morales acusó a García de antidemocrático. "Le contestó al presidente (García) pero no entró al fondo del tema sobre sus declaraciones que son claramente intromisivas".
GUARDIÁN DEL NACIONALISMO
El canciller agregó que Morales es una personalidad muy ideologizada. "Está asumiendo una especie de rol de guardián celoso del nacionalismo en la región y radicaliza su discurso en la medida que va perdiendo las elecciones en Bolivia".
Al preguntársele al canciller qué otra medida tomará el Perú, además de haber llamado a Lima a nuestro embajador en Bolivia, Fernando Rojas, respondió que lo que se hará con el diplomático en Lima será pasar revista a las relaciones entre ambos países "y tener claro qué se va a hacer de aquí al futuro".
Los diplomáticos se reunieron ayer por la tarde para evaluar la situación, en base a lo cual entregarán al presidente algunas propuestas sobre el tema.
Antes, en una entrevista concedida a CPN Radio, se le preguntó si la legación diplomática peruana en Bolivia quedaría en el nivel de encargado de negocios, es decir que no regresaría Rojas. Su respuesta fue: "Espero que haya una reflexión (...) hay que ser optimistas. No estamos pecando de ingenuos. Estamos dando los pasos que tenemos que dar. No hay que precipitar tampoco las cosas".
Extraoficialmente se supo que la declaración que hizo el presidente García en la víspera en el sentido de que la intromisión de Morales puede "denunciarse internacionalmente", podría concretarse en los próximos días a nivel de algún organismo internacional.
El canciller señaló que el presidente Morales "se ha empeñado en deteriorar las relaciones bilaterales".
Por lo pronto, indicó, no se ha considerado romper relaciones diplomáticas con el país altiplánico porque es una posibilidad extrema. Por ahora lo que se examina es el caso concreto de las declaraciones del presidente Morales.
NOS ENVIDIAN
Ayer en una ceremonia realizada en Ate-Vitarte a las 7:30 a.m., donde entregó la vivienda 70 mil construida durante su gobierno, el presidente Alan García aludió indirectamente a Morales. "Nuestro país avanza, nuestro país crece y crece tanto que algunos vecinos nos ven con envidia y a veces hasta con cólera que no saben reprimir, pero nuestro país avanza".
En otro momento de sus discurso volvió a lanzar esa idea.
"El Perú está avanzando, si no no suscitaría las envidias y los maldecires en otros lugares. Nuestro país está creciendo aceleradamente en su minería, en su construcción, en sus carreteras, en sus teléfonos y en sus puertos".
Tono ofensivo de Morales continúaEl discurso de su canciller , quien se encuentra en París fue distinto. "En una familia siempre hay problemas. Con nuestros vecinos siempre tenemos problemas, pero debemos tener la capacidad de, mediante el diálogo, superarlos", comentó el canciller Choquehuanca en una conferencia de prensa en París.
"Hemos tenido momentos difíciles que nuestras autoridades han tenido la capacidad de superar" agregó.
Y en Lima el embajador de Bolivia, Franz Solano, reconoció que el Perú ha aclarado que no existe en su territorio ninguna base militar de Estados Unidos, y dijo que las expresiones del presidente Evo Morales sobre ese tema correspondían a una preocupación regional, sin ánimo de injerencia.
"Lo que acá queremos destacar es que el Perú terminantemente ha aclarado que no hay tales bases militares", señaló.
"¿Bolivia no tiene pruebas, entonces, con respecto a esta existencia de bases, sino solo información periodística que pudo haber recabado?", se le consultó en CPN Radio, a lo que el diplomático respondió: "Exactamente."