Nadie puede negar que, con el paso del tiempo, los videojuegos se están haciendo cada vez más populares. Se ha vuelto común ver a muchos niños y adolescentes en cabinas de Internet utilizando los juegos en red y no es extraño encontrar cada vez más hogares con una consola de videojuegos. Sin embargo, la falta de información y control adecuados permite que los más jóvenes queden expuestos a contenido violento o de temática sexual explícita que no está de acuerdo con su edad.
Por ello, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Agencia de Cooperación Alemana (GTZ) desarrollaron el documento "Videojuegos y violencia: guía para la acción", como parte del proyecto Fomento al Desarrollo y Prevención de la Violencia. Se trata de un documento dirigido a los padres de familia, medios de comunicación y municipalidades para comprender los desafíos e inconveniencias de esta nueva tecnología y tomar las decisiones convenientes para aprovechar al máximo las potencialidades y oportunidades que ofrecen los videojuegos y evitar los riesgos producto de su mal uso.
A TRAVÉS DE MUNICIPALIDADES
Esta importante información será transmitida a la población de diversas maneras: los municipios se encargarán de organizar talleres informativos y de capacitación; y una versión en PDF de la guía estará disponible en la página web de la OPS (www.per.ops-oms.org) y en las correspondientes de los 10 concejos que participan en este proyecto.
CONSEJOS PARA PADRES
Según una investigación realizada el año pasado, nueve de cada diez menores juegan sin supervisión adulta. Por ello, en el documento se dan recomendaciones para que los padres de familia mejoren la relación de sus hijos con los videojuegos.
Se sugiere controlar la clasificación de los videojuegos y agruparlos según la edad del público para el cual están pensados. Existen las clasificaciones Información Paneuropea de Juegos (PEGI) y Tabla de Clasificación del Software de Entretenimiento (ESRB).
Sin embargo, puede que la información de la clasificación no sea la correcta o no lo convenza a usted. En ese caso, es indispensable que usted use el videojuego. No es necesario pasar horas frente a este, solo necesita jugar un poco para tener en cuenta ciertos indicadores. "Por ejemplo, si se trata de un videojuego violento hay que tener en cuenta si el personaje mata a los enemigos, cuánta sangre sale, el vocabulario que utiliza, las armas que porta, etc.", dice el documento elaborado por el psicólogo Federico Tong.
También se recomienda jugar con los hijos y tomar en cuenta sus reacciones ante diferentes escenarios y explicarles que algunas cosas no se deben hacer o que se hacen porque no es más que un juego.
Asimismo, aconsejan supervisar a los hijos, en especial si juegan en línea, y tratar en lo posible de evitar una adicción a los videojuegos y, sobre todo, no culpar a estos por los problemas de conducta en los más jóvenes. "(Si piensa lo contrario) hay que ser responsable y actuar como es debido, haciéndose cargo del asunto como padre o madre y hablando con los hijos para abordar el problema", aclara el texto.
Buscan acción de las autoridadesEn noviembre del 2007 se realizó un sondeo sobre el uso de videojuegos a 684 escolares de secundaria en seis distritos de Lima. El 83,5% dijo que sí les gustan los videojuegos; y la mayoría usa juegos no adecuados para su edad.
Por eso están solicitando a las autoridades poner atención a los videojuegos, propiciar el diálogo y aprobar una ley de regulación de contenidos de riesgo para los menores de edad, adoptar un sistema de clasificación de los juegos e implementar campañas de información para padres con el fin de reducir la brecha tecnológica entre ellos y sus hijos.