Por Luis Felipe Gamarra
Semanas atrás, Pro Capitales recibió un comunicado en el que se le informaba que ninguna empresa del Estado participaría en el Tercer Concurso Buen Gobierno Corporativo 2008, en el que compañías, tanto privadas como estatales, compiten por demostrar el elevado nivel en de transparencia y gobernanza con el que se desempeñan. Este 25 de julio termina la recepción de candidaturas. Luis Felipe Arizmendi, presidente de Pro Capitales, explica que las buenas prácticas corporativas no solo incrementan la confianza de la sociedad en las empresas, sino su valor. Un tema indispensable en el caso de las empresas del Estado.
¿Hubo un malentendido con el Fonafe, el holding que administra las empresas del Estado, cuando señaló que no era prioridad participar en un concurso que premia las buenas prácticas corporativas?
El malentendido quedó superado. Esa directiva que dio algún funcionario, que por razones de austeridad dijo que las empresas estatales no iban a participar, se corrigió. Cuando se explicó la naturaleza del concurso y los costos, que son muy bajos, se vio que estos últimos están por debajo de los beneficios que se iban a recibir. El valor del estudio supera los costos de inscripción.
¿A qué se refiere cuando dice que los costos están por debajo de los beneficios?
Todas las empresas que participan son evaluadas. Se les envía una serie de cuadernillos, ellas los llenan. Luego las empresas ganadoras del premio, y las que no ganan, reciben recomendaciones de mejora sobre su buen gobierno corporativo. Estas son hechas por un equipo de cinco técnicos de Pro Capitales, que trabajan en empresas de consultoría de primer nivel como Baker Tilly Perú, Deloitte, Ernst & Young, KPMG y PricewaterhouseCoopers. Sus recomendaciones les permitirán a las empresas ver cuán cerca están del nivel ideal de buenas prácticas corporativas. El análisis es confidencial.
Si revisamos los ganadores del 2006, son casi los mismos que en el 2007. ¿Qué hacer para que este año participen más empresas?
Existen empresas que tienen como ejercicio anual participar en el concurso. Hay muchas que seguirán presentándose como política, ganen o no. Otras son las nuevas, las que entraron el año pasado y que van a medir sus mejoras. En general la respuesta es positiva. El buen gobierno corporativo no es una invención de Pro Capitales o la UPC. Es un ejercicio permanente de todas las empresas. Este año va a aumentar el número de empresas nuevas y permanecerá un número importante de las que ya participaron. El objetivo de este concurso es que las empresas asimilen este tipo de manejo empresarial y que año a año haya una revisión de sus resultados.
¿Hay más empresas del Estado esta vez?
El año pasado participaron tres. Este año tendremos entre seis y ocho. La mejora del Banco de la Nación, ganadora del premio especial en la categoría de Empresas Estatales, ha sido notable. Estos premios están dirigidos a dar mayores oportunidades a las empresas que, sin tener un enfoque muy sofisticado sobre prácticas corporativas, cumplen con los esfuerzos que se requieren para implementar políticas saludables y llevarlas a cabo.
Después de tres concursos evaluando empresas estatales, ¿en qué cree que más fallan las empresas del Estado?
No es que fallan, sino que falta. La cultura del buen gobierno no se adquiere de manera instantánea. Requiere que pase al directorio, después a las gerencias y luego va a toda la corporación. Es todo un proceso. Es un tema relativamente nuevo. En la actividad empresarial yo diría que no tiene más de veinte años en los países más desarrollados. Forma parte de un proceso natural de maduración.
El buen gobierno dentro de las empresas privadas no depende de las personas, sino que forma parte de los estatutos y lineamientos básicos. ¿Cómo hacer en las empresas estatales para que estas prácticas no dependan de las personas o del gobierno de turno?
La mejor práctica sería designar directores independientes con un sentido profesional más allá de su apreciación política.
¿Eso también depende del debido incentivo económico?
Habría que revisarlo. Por actividad, una empresa pública como Petro-Perú requiere una compensación que resulte atractiva para los directores como para los subdirectores. Se necesita una motivación.
En el Perú estas prácticas no son obligatorias. ¿Deberían serlo?
Es un temas evolutivo. Ahora hay un responsabilidad social, cuidado del medio ambiente. El buen gobierno corporativo es otro elemento que se va añadiendo a las responsabilidades de las empresas; eventualmente, en el futuro, el buen gobierno será una obligación, pero quizá el encanto es que aún sea voluntario. En el Perú hay que ir por lo positivo, no por el castigo.
¿Qué le falta a la Federación Peruana de Fútbol para participar en este concurso?
No soy un experto, pero muchas veces un termómetro para medir el buen gobierno corporativo está en escuchar lo que dice la opinión pública. El buen gobierno alínea lo que dice la empresa con lo que dice la gente.
LA FICHA
Nombre: Luis Felipe Arizmendi Echecopar.
Profesión: Economista.
Edad: 47 años.
Cargo: Presidente.
Institución: Pro Capitales.
Estudios: Universidad de Lima y posgrados en Harvard University y Fordham University.
Experiencia: Presidente ejecutivo de Grupo Privado de Inversiones (GPI).