Por Cecilia Rosales Ferreyros
"Basta de hambre, entreguismo y represión. ¡Abajo el costo de vida!". Este el eslogan del paro nacional convocado por la CGTP para el próximo 9 de julio, que evidencia que uno de los motivos principales de la convocatoria es protestar contra el alza de alimentos. Y fue en contra de esta motivación que centró su discurso ayer el presidente Alan García en Puente Piedra.
La argumentación de García fue bastante sencilla: nos encontramos en medio de una guerra mundial --la tercera según su interpretación-- desatada por el impresionante incremento del alza del petróleo que en un año ha pasado de 60 a 150 dólares y que ha originado el alza de los alimentos a escala mundial.
"Eso está envenenando poco a poco nuestra economía (...) Nosotros nos hemos defendido usando el fondo de estabilización (el Estado ha invertido unos 1.600 millones de soles). Tengo la satisfacción de que el Perú es el único país del mundo que tiene el petróleo y la gasolina a los mismos precios de hace dos años".
Agregó que el Perú hace lo que puede para soportar esta guerra mundial que está trayendo abajo gobiernos y economías muy poderosas. Mencionó por ejemplo a Francia que afronta huelgas generales y a EE.UU., donde incluso se está restringiendo la venta de algunos alimentos.
"¿Qué hacemos en el Perú? ¿Nos ponemos a llorar? ¿Damos decretos supremos para que los árabes bajen el petróleo del mundo? ", bromeó García. Luego señaló que a esta situación mundial no se puede responder de manera irracional.
"No se responde chillando, haciendo paros para ganar posiciones políticas porque de vez en cuando aparecen los que no tienen ningún planteamiento. A ver... ¿cómo hacen para bajar el precio del petróleo y del maíz mundial? Que me lo digan en vez de hacer paro dentro del Perú que lo único que hace es espantar a los que quieren invertir".
El presidente señaló que en todo caso "el paro ni me agravia ni me ofende, y cuando me preguntan qué viene después del 9, digo viene el 10 y el Perú continúa como siempre. (...) Los que tienen que vivir de su trabajo, que no son los que reciben sueldo sin trabajar, esos irán a trabajar el 9 y el 10".
Señaló que él también está en contra y desesperado por el alza del petróleo. "Hubiéramos hecho tal vez dos veces más obras y la gente no estaría insatisfecha (...) Está insatisfecho, proteste. Es necesario a veces decir su palabra. El 10 seguiremos haciendo obra".
Sobre el paro ayer también se pronunciaron el jefe del Gabinete, Jorge del Castillo, y la lideresa de Unidad Nacional, Lourdes Flores Nano, quienes coincidieron en que la protesta carecía de reivindicaciones laborales. Mientras Del Castillo lo calificó de absurdo, Flores Nano dijo que el paro tiene un evidente móvil político.
La ex candidata presidencial pidió a los que decidan acatar el paro que no produzcan disturbios ni actos que dañen la imagen del país. "Vivimos en una sociedad democrática. Quien quiere ejercer su derecho a la protesta puede hacerlo, pero con tranquilidad, respeto al libre tránsito, seguridad y paz". Esta misma invocación realizó el presidente de la región Lambayeque, Yehude Simon, quien consideró extremista la protesta organizada por la CGTP.
GARANTÍAS PARA TRABAJAR
Ayer la Federación Nacional de Trabajadores de Construcción Civil (FNTCC) anunció que no participará en el paro nacional, por considerar que su sector no tiene razón alguna para tomar una medida de fuerza como esa.
El secretario general de la FNTCC, Augusto Ramos, quien asegura que su agrupación aglomera a 60 sindicatos y tiene 100 mil afiliados, agregó que el principal móvil del paro de la próxima semana es político, toda vez que Mario Huamán, secretario general de CGTP, busca crear un partido político y para ello utiliza a los afiliados a esa central. Pidió seguridad para sus afiliados, quienes trabajarán el 9 de julio con normalidad y podrían sufrir represalias de parte de los trabajadores que acaten la convocatoria de la CGTP.
CGTP asegura que paro será nacionalEl vicepresidente de la CGTP, Olmedo Auris, señaló que el presidente García no tiene los suficientes argumentos para afirmar que no hay motivos para acatar un paro nacional el próximo 9 de julio.
Según dijo, la medida de fuerza se justifica, "ya que estamos ante un régimen que viene aplicando una política de hambre, entreguista, represiva y corrupta, y eso es lo que no quiere escuchar ni ver el presidente".
De acuerdo con Auris, el crecimiento económico del Perú "no favorece al bolsillo de los más pobres ni de los desempleados". Así, afirmó que no existen políticas orientadas a una adecuada redistribución de los recursos que posee el país.