Acostumbrados a la inercia en la que estaban confinados los sueldos de la población ocupada, que estos hayan aumentado, levemente siquiera, ya es un dato digno de remarcar, aunque sin dejar la cautela de lado.
Así pues, se registra en el MEMO un crecimiento real de 6,2% de los ingresos entre el primer trimestre del 2007 y el mismo período del 2008.
Si se compara este aumento según nivel educativo, se aprecia que el mayor incremento salarial se ha producido entre los individuos con educación superior técnica, cuyos ingresos han subido en 11% --bajo los parámetros mencionados--, mientras que los trabajadores con educación superior universitaria han visto reducirse ligeramente (1%) sus emolumentos.
"Empieza a notarse algún tipo de recuperación de las remuneraciones reales, sobre todo en los segmentos de técnicos no universitarios. Veo interesante que en el Perú se revalore el trabajo técnico y la mano de obra calificada, no solo pensar en ir a la universidad sino que con una carrera técnica se pueda ascender laboralmente. Pero hay que ser cautelosos porque igual estamos hablando de un ingreso que no es precisamente alto", destaca Gustavo Yamada.
¿RELACIÓN CON EDUCACIÓN?
Puesto que también hay un crecimiento salarial entre los trabajadores con educación secundaria (9%), el informe se pregunta si acaso se estaría generando incentivos para que los jóvenes entren más temprano al mercado laboral a costa de dejar sus estudios, ello podría explicar el porqué de la significativa reducción en la tasa de matrícula en secundaria, especialmente en el sector urbano.
"El crecimiento del sector servicios en las ciudades también presiona por mano de obra menos calificada y queda en hipótesis, a comprobar en los próximos trimestres, si ello incide en una menor demanda por educación", sugiere Juan Francisco Castro.
LAS CIFRAS3
Puntos (de 11% a 8%) se redujo en el sector rural y 5 puntos (de 23% a 18%) en el sector urbano.
13%
Es el crecimiento (el único significativo del rubro) en la cobertura de educación inicial durante la administración aprista.
SEPA MÁS
La primera vez
Se trata del primer reporte del MEMO que registra un incremento en las remuneraciones reales. Hasta ahora solo se consignaban aumentos en la tasa de empleo en empresas de 10 o más trabajadores e incluso reducciones en sueldos, sobre todo en la población femenina.
DEL CONSULTOR
Problema preocupante en la mesa (*)
Estamos ante una inflación que, en algún grado, es efecto de una expansión monetaria y crediticia algo atrevida que quizá en otro contexto mundial no hubiera tenido gran efecto, pero que, para mala suerte de todos, se ha combinado con un cuadro universal inflacionario. Tal conjunción no podía preverse y su resultado es que ahora tenemos un problema muy preocupante sobre la mesa de los ciudadanos.
Es preocupante porque es algo que va a crecer, nunca es fácil parar la inflación. El mismo BCR lo señala, todos sus informes hablan mucho de la expectativas en el sentido de que cuando hay un poco de inflación, no importa de donde venga, se magnifican las expectativas y estas se vuelven el motor de más elevación de precios. Es un círculo vicioso, por ello es que aunque sea una tasa de 5% resulta altamente peligrosa.
En cuanto a la educación pública, el cambio no es muy visible. Primero, no es fácil ver lo que está pasando; y segundo, lo que se hace en ella demora y no se puede pedir cambios grandes de un día para otro.
En cualquier caso, no dudo de que ya es un gran avance la puesta en marcha de la evaluación a los docentes y la creación de una carrera con incentivos para mejorar. La percepción de la mala calidad proviene de un acto de sinceramiento, que es un paso esencial para emprender la reforma. Sincerar la situación real y que el público se vuelva tu látigo, aunque ello pueda resultar doloroso para el gobierno de turno, es una tarea impostergable.
Finalmente, los buenos resultados que podamos ver son consecuencia del manejo económico actual, pero también de lo que se ha hecho en los últimos 15 años. No retroceder, como ocurriera en gobiernos anteriores, ya significa en muchos casos estar bien.
(*) Richard Webb. Economista