BUENOS AIRES [AP]. Luego de una maratónica sesión, la Cámara de Diputados aprobó ayer un proyecto de ley oficialista sobre el criticado sistema de gravámenes a la exportación de granos que generó un prolongado conflicto entre el Gobierno y el sector agropecuario, el cual incluyó cuatro huelgas que paralizaron el país.
Tras casi 18 horas de debate, el proyecto fue aprobado por 129 votos a favor y 122 en contra. El oficialismo necesitaba 125 votos para obtener la media sanción de la propuesta, que ahora deberá aguardar la aprobación del Senado. Se espera que la Cámara Alta debata al respecto la próxima semana.
El nuevo esquema de retenciones (gravámenes) dispuesto por el Ejecutivo el 11 de marzo vincula el impuesto a la cotización de los granos en el mercado internacional. A precios corrientes, las nuevas retenciones implican un alza de más del 10% en la tasa a la venta al exterior de la soya, de la que Argentina es el tercer productor mundial.
Hace dos semanas, la presidenta Cristina Fernández había enviado el proyecto al Congreso en un intento por destrabar el conflicto, que derivó en protestas callejeras y cacerolazos, y ocasionó un fuerte descenso en su popularidad. La maniobra fue considerada por los críticos del gobierno como un maquiavélico acto de simulación, ya que el oficialismo posee mayoría en ambas cámaras.
El viernes el oficialismo aceptó introducir algunas cláusulas complementarias al proyecto original, ampliando las compensaciones a los pequeños productores, pero las principales organizaciones rurales advirtieron que los cambios no son más que maquillaje.