Por Agustín Prado Alvarado
Mucho tiempo antes que el rey Arturo gobernara con justicia, en Camelot existió otro noble caballero andante cuyas proezas y viajes lo convertirían en el más afamado guerrero del mundo cristiano medieval; su nombre, Amadís, despertaría el aprecio de lectores y oyentes en la España del siglo XVI quienes disfrutaron de Los cuatro libros del esforzado caballero Amadís de Gaula escrita por Garcí Rodríguez de Montalvo e impresa en la Zaragoza en 1508.
EL REY ARTURO EN CASTILLA-LEÓN
La historia del rey Arturo recogida de leyendas célticas tiene su primer cronista en el clérigo Geoffrey de Monmouth (1100 -1156 d.C.) quien escribió en latín Historia de los reyes de Bretaña (h. 1136 d.C.) donde relata por primera vez las hazañas de Arturo, siendo este texto utilizado como tema primero por el escritor francés Chrétien de Troyes (1135-1190) y luego por sus émulos, quienes convirtieron a este monarca de leyenda en personaje literario, creando la denominada tradición artúrica. En España se conoció a este mítico rey primero en Castilla-León, cuando Alfonso VIII, en el año 1170, contrajo nupcias con Leonor de Inglaterra y probablemente adquirió un manuscrito de la Historia de los reyes de Bretaña, empezando su divulgación por la Península en crónicas y traducciones. Los libros ficticios de tema caballeresco en la España medieval se remontan a la Gran conquista de Ultramar (h.1295) y El libro del caballero Zifar (h.1300) difundiéndose también un Amadís de autoría anónima, anterior al de 1508, del cual subsisten fragmentos y menciones de sus personajes en algunos poemas medievales. Se le distingue como el "Amadís primitivo y Juan Bautista Avalle-Arce considera que la composición de este primer "Amadís" ocurrió entre 1285 y 1290, durante el reinado de Sancho II. Definitivamente el Amadís primitivo (dividido en tres libros) sirvió para que Garcí Rodríguez de Montalvo lo refundiera, organizándolo en cuatro libros e integrando variantes, esencialmente modificando el desenlace trágico del protagonista (como ocurría en la versión primitiva) por uno victorioso. Montalvo también enlazó intertextualmente su novela con la tradición artúrica, como lo exhibe en ciertos capítulos del libro situando la historia de Amadís muchos años antes del reinado de Arturo.
BIOGRAFÍA DE UN CABALLERO
Amadis pertenecía por nacimiento a la nobleza; sus padres, el rey Perión de Gaula y la princesa Elisena, lo procrearon mientras se amaban secretamente; en consecuencia por la mentalidad de la época Elisena (quien ocultó a Perión su embarazo) tuvo que desprenderse de su hijo al nacer, arrojándolo al mar en un cofre (con objetos para una posterior identificación), siendo rescatado por el caballero Gandales quien lo lleva a Escocia dándole el nombre de Doncel del Mar. Siendo aún un niño, es trasladado a la corte del rey Languines de Escocia.
En aquel reino, cumplidos los doce años, conocerá a la sin par y hermosa princesa Oriana, hija del rey Lisuarte, a quien Amadís amará lealmente toda su vida. Sus amoríos estarían signados por las angustiosas separaciones y los felices reencuentros sellados en su matrimonio público. De este intenso romance nacerá Esplandián cuya biografía tiene los matices de su padre, pues no conocerá su real ascendencia hasta cerca de finalizar el libro.
HISTORIA DE UNA FAMILIA
Perión de Gaula y Elisena finalmente contraen matrimonio constituyendo una familia con el nacimiento de dos nuevos hijos Galaor y Melicia. Siendo Galaor un niño de dos años es raptado por un gigante, quien lo entrega a un ermitaño para su crianza. Sin embargo, esta separación concluirá cuando años después la familia vuelva a reunirse en circunstancias bélicas.
El primer encuentro de Perión con su primogénito acontecerá cuando acuda al castillo de Languines, pidiendo apoyo contra el monarca de Irlanda. Perión arma caballero a su hijo, pero ninguno sospecha, sino hasta después, los lazos que los unen. Posteriormente Amadís bajo su nueva investidura armará caballero a Galaor, iniciándose la vida valerosa de ambos hermanos. La trama del libro alternará en adelante sus aventuras, registrando numerosos combates y viajes por Alemania, Bohemia o Constantinopla o espacios plenamente imaginarios como la encantada Ínsula Firme, de la que Amadís se adueña. Entre los aliados del protagonista, brillará por sus mágicos poderes Urganda la Desconocida, una maga de figura cambiante.
LOS ENEMIGOS DEL CABALLERO
Hay dos enemigos a destacar: Arcaláus el Encantador y el Endriago; el primero, dueño de facultades mágicas, personificará al enemigo constante de Amadís con quien combate en varios pasajes del libro. Enfrentados en una última batalla en la villa de Lubayna, Arcaláus caerá apresado. No obstante consigue en breve tiempo su liberación.
Aunque la aparición del Endriago sucede en un solo momento (en el libro III) su imagen encarna a la maldad demoníaca; habitante de la isla del Diablo su figura es una combinación de león, hombre y grifo, configurándose así en un temido monstruo. Como caballero cristiano, Amadís lo enfrenta en feroz batalla en la misma morada del Endriago, derrotándolo mortalmente. Esta proeza de Amadís simboliza el espíritu cristiano de la cultura medieval del triunfo del bien sobre el mal encarnado por el demonio.
LAS CONTINUACIONES DE AMADÍS
Al concluir la novela se dejó un tema en suspenso con la prisión y encantamiento del padre de Oriana. Por ello Garcí Rodríguez de Montalvo escribió un quinto libro Las sergas de Esplandián editado en 1511, donde relata las proezas caballerescas del hijo de Amadís. Durante los años sucesivos distintos escritores impactados por el inmenso éxito editorial de la famosa novela de caballerías cogieron la pluma para continuar con la descendencia del señor de la Ínsula Firme hasta llegar al año 1546 cuando se imprime el duodécimo y último libro.
EL LEGADO DE AMADÍS
Amadís impulsó otros ciclos de novelas de caballerías en España como los "Palmerines" o los "Clarianes"; extendiendo también su influencia a las denominadas Crónicas de Indias. Décadas después con la consolidación de la estética barroca se publicará Don Quijote de la Mancha (1605 -1615) la novela que mejor heredaría, tributaría y parodiaría al Amadís y toda la narrativa caballeresca. Cervantes a su vez con su Quijote estaba inventando la primera novela moderna. Los siglos posteriores no fueron benignos con estos relatos, sin embargo, desde la segunda mitad de siglo XX, afloraron nuevas legiones de lectores que han redescubierto el placer textual de estas narraciones. Entre los incondicionales de la ficción de caballerías destacan Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez. En el caso del colombiano, hay trazas del Amadís en Cien años de soledad, con lo cual se puede aseverar que aunque han pasado medio milenio desde la edición de 1508; Amadís de Gaula y todo su mundo fabuloso continúa encantando a selectos lectores e influyendo en la más exquisita literatura.