Bien cabe destacar una vez más el importante precedente que la semana pasada marcó la Sala Penal Especial, que lleva el proceso contra Alberto Fujimori, al anular el vergonzoso testimonio que dio Vladimiro Montesinos porque no ofreció "valor ni efecto alguno para los fines de la causa".
Ha quedado claro que el tribunal presidido por César San Martín no está dispuesto a sostener más shows mediáticos ni testimonios que además de carecer de eficacia procesal, pretenden bloquear el desarrollo del juicio mediante comportamientos insultantes o conductas lesivas.
Los futuros testigos --en principio, para hoy se ha previsto la presentación del ex jefe del Comando Conjunto de las FF.AA. Nicolás Hermoza Ríos-- están avisados. Como ha señalado la Sala Penal Especial, para que una información sea calificada como prueba valorable, quien la proporcione debe someterse a un interrogatorio que cumpla con el principio de contradicción, es decir, debe ser preguntado por todas las partes procesales.
En cambio, el testimonio de Montesinos, como han señalado especialistas, no sirvió como prueba de cargo ni de descargo. Y es que con la excepción de su destemplada afirmación de que se pueden cometer delitos por razón de Estado, el ex asesor pretendió asumir el control de la audiencia, decidir cuándo declarar y qué preguntas contestar.
Por eso, han hecho bien los vocales de la sala en señalar que se tomarán en cuenta todos los testimonios que el ex asesor ha dado ante otras autoridades competentes, frente a las cuales sí responsabilizó a Fujimori de numerosos cargos. El tribunal no debe dar más marcha en esa decisión ni tampoco aceptar la petición de la defensa de Fujimori de volver a citar a Montesinos bajo el argumento de que este abusó del derecho al silencio. ¡No más shows mediáticos!