GÉNERO NEGRO. Segunda novela del escritor británico
MADRID [EFE]. El escritor irlandés John Banville ha vuelto a convertirse en Benjamin Black para internarse en el género negro con una segunda novela, "El otro nombre de Laura", que protagoniza de nuevo el forense Quirke, un personaje al que su autor confiesa haberse enganchado. "La verdad es que Black va a acabar con Banville", bromeó el escritor en una entrevista al referirse al éxito que ha logrado con "El secreto de Christine", editada en español hace un año, y de esta segunda entrega, publicada recientemente también por Alfaguara.
La primera historia de Benjamin Black estaba basada en un guion para una serie de televisión que nunca se llegó a realizar y Banville, galardonado en el 2005 con el premio Booker por "El mar", quería comprobar si era capaz de escribir una novela policiaca sin contar con el apoyo de un guion.
El resultado fue "El otro nombre de Laura", en la que el solitario y alcohólico Quirke de "El secreto de Christine" ha dejado de beber, pero mantiene intacta esa curiosidad que lo lleva a meterse en grandes líos. "El otro nombre de Laura" ofrece un catálogo de relaciones humanas fallidas o destruidas por el engaño que --según su autor-- se asemejan a las de la vida real, donde es imposible establecer relaciones saludables, porque los hombres "son seres dañados".
John Banville y Benjamin Black son personas diferentes y escritores distintos: a Black le interesan el argumento, los personajes, la narrativa, y a Banville no le interesan estas cosas.