AFGANISTÁN. TERRIBLE ATAQUE
ISLAMABAD / KABUL [DPA]. Sobre las 8:30 horas de la mañana los diplomáticos en Kabul, Afganistán, suelen comenzar su jornada. Ayer, justo a esa hora, un terrorista suicida se voló por los aires dentro de su vehículo frente a la embajada de India.
La delegación diplomática está situada en una concurrida calle frente al Ministerio del Interior y de varios comercios. Los que tramaron el atentado debían de tener claro que la explosión mataría o mutilaría a algunos civiles afganos. Esto no logró que se echaran para atrás. Al menos 40 muertos y unos 140 heridos es el resultado cruel del atentado más grave desde la caída del régimen talibán ocurrida a finales del 2001.
El agregado militar y el consejero político de la embajada, que se dirigían a su lugar de trabajo, están entre las cuatro víctimas indias. Varios policías perdieron la vida, así como numerosos afganos que hacían cola para pedir una visa india.
Como ocurre a menudo, los talibanes no se atribuyeron el atentado. Sin embargo, el baño de sangre lleva la firma de los rebeldes radicales islámicos, quienes habrían vuelto a demostrar que pueden golpear fuertemente la capital convertida en fortaleza. Recientemente, a finales de abril, dicho grupo consiguió llevar a cabo una acción espectacular: atacó un desfile militar en el que participaba el presidente, Hamid Karzai.
No es noticia que los diplomáticos y otros empleados de las embajadas en Kabul estén en constante peligro. En agosto del año pasado murieron en un atentado tres guardaespaldas alemanes que protegían al embajador Hans-Ulrich Seidt. En vista de la cada vez más precaria seguridad, todos los diplomáticos alemanes deberán mudarse próximamente al complejo de la embajada en Kabul, como ya hicieron en Bagdad.
Lo que resulta raro a primera vista es que le haya tocado ahora a la embajada de India. Este país ayuda en la reconstrucción de Afganistán pero no ha desplegado tropas en la zona. Sin embargo, la relación entre India y los talibanes está marcada por un profundo y mutuo rechazo. Nueva Delhi apoyó una vez a la Alianza Atlántica, que luchó contra el régimen talibán, que era financiado por el archienemigo de India, Pakistán. El presidente Karzai cuenta con el respaldo de India.
Y es que la Yihad (guerra santa) no solo significa para los extremistas luchar contra Estados Unidos en Afganistán, sino también anexionar a Pakistán la parte ocupada por India en la región de Cachemira. Mientras que India y Pakistán se han acercado en los últimos años, las relaciones entre Kabul e Islamabad se movieron en la dirección opuesta.
EN PUNTOS
4 Pocas horas después del atentado comenzó lo que Pakistán llama el juego de las acusaciones.
4El Ministerio del Interior de Afganistán responsabilizó del atentado a terroristas coludidos con algunos servicios secretos de la región.
4Constantemente, Pakistán rechaza con indignación las acusaciones. La credibilidad de los desmentidos es discutible.