Por Luis VargasValdivia. Ex procurador anticorrupción
Al responder al interrogatorio de la fiscalía, Nicolás Hermoza Ríos se desdijo de las declaraciones que vertiera en el 2001, con todas las garantías de la ley, señalando que Vladimiro Montesinos no era el interlocutor de Alberto Fujimori con las Fuerzas Armadas, que nunca le había transmitido alguna orden de parte del ex presidente, ni dado el nombre de los responsables de los asesinatos de los estudiantes y del profesor de La Cantuta. Hermoza justificó su posición y aseguró que al prestar sus declaraciones en el 2001 se encontraba bajo una fuerte presión psicológica.
Es por demás evidente que la versión proporcionada por el otrora socio de Fujimori y Montesinos carece de sustento veraz y tiene por única finalidad tratar de exculpar al hoy acusado ex presidente, a fin de beneficiarse también él con un indulto, en caso de que aquellos lleguen al poder.
Las contradicciones de Hermoza Ríos fueron más que evidentes. Luego de negar alguna injerencia de Montesinos en las FF.AA., señaló que su pase a retiro fue producto de una intriga del mencionado ex asesor presidencial.
Llama poderosamente la atención que Hermoza Ríos, quien no solo llegó al cargo de comandante general del Ejército, sino que se mantuvo en él más allá de los plazos previstos en nuestro ordenamiento, pretendiera justificar sus nuevas versiones, en una supuesta crisis psicológica. ¿Pretenderá en su momento señalar que el dinero que obtuvo ilícitamente por las adquisiciones de armamento y avituallamiento del Ejército, gracias al poder que compartió con sus otrora 'socios' Fujimori y Montesinos, fue también producto de otra crisis psicológica?
De seguir en esta línea, es obvio que la declaración de Hermoza Ríos, en vez de favorecer a los intereses de Alberto Fujimori (cuya defensa por cierto comparten), terminará perjudicándolo y coadyuvará a demostrar tanto ante los jueces como ante la opinión pública el verdadero cariz de quienes detentaron y disfrutaron, ilícitamente, del poder durante la década de los 90.