Por Javier Zúñiga. Economista
El Comercio publica mensualmente un análisis de coyuntura de la economía peruana denominado Indicador Económico de El Comercio (IEEC). En el mes de mayo, el IEEC alcanzó un nivel de 134 puntos, como resultado de un permanente aumento del producto bruto interno (PBI).
En lo referente al producto bruto interno de abril, se registró un crecimiento adicional de 13,17%, lo que permitió un resultado anual de 9,57%. Este crecimiento ha sido impulsado principalmente por los sectores de construcción y manufactura.
Con referencia al riesgo-país, indicador que sirve para evaluar la estabilidad y la capacidad para cumplir con nuestras obligaciones financieras, se alcanzó un aumento de 154 puntos, que fue favorable no solo al Perú, sino a toda Latinoamérica. En abril del 2007, alcanzamos el nivel más adecuado, que fue de 95 puntos, y su deterioro fue ocasionado por la crisis financiera estadounidense.
Al respecto, es conveniente indicar que al Perú, durante el año 2007, se nos concedió el grado de inversión de la agencia canadiense calificadora de riesgo crediticio Dominium Bond Rating Service. Recientemente, la calificadora Fitch Rating mejoró nuestra calificación (BBB-, mínimo para entrar al nivel de grado de inversión), y se incrementó inmediatamente la confianza de los inversionistas en el país.
Sobre las importaciones de bienes de capital, en mayo tuvieron un crecimiento de 51,1% respecto al mes anterior, producido por el continuo impulso que realiza la inversión privada en dicho sector, y preparándose para competir con los actuales y futuros tratados de libre comercio.
En relación con las exportaciones, en mayo alcanzaron US$2.806 millones y en los primeros cinco meses han sumado US$13.200 millones. Esto se basa principalmente en el alza en las cotizaciones del oro y del cobre, que aumentaron considerablemente, y en el incremento de los volúmenes y mercados de los bienes no tradicionales como mangos, uvas, paltas y cítricos, que nos permitirán alcanzar un nivel de exportaciones totales para el 2008 de aproximadamente US$32.000 millones.
Todos los indicadores nos muestran un panorama donde la inflación nuevamente se convierte en uno de los principales problemas que deberán afrontar el Gobierno y el Banco Central de Reserva (BCR). En este sentido, la inflación en junio fue de 0,77% y la tasa anualizada llegó a 5,71%, que es la más alta desde diciembre de 1998.
Los combustibles constituyeron el principal impacto en la inflación, teniendo en consideración que durante el mes de junio el precio del barril de petróleo alcanzó un nivel promedio por encima de los US$143 y que definitivamente representará un mayor costo de producción para las empresas locales, y generará una mayor presión inflacionaria. La inflación para este año se estima en alrededor del 4,5%.
Las variables macroeconómi-cas presentadas por el IEEC muestran un resultado mayor al alcanzado en el mes anterior, sustentado por el permanente crecimiento de nuestra economía. Este año se perfila como significativo en materia de crecimiento económico, porque tanto el Gobierno como el sector privado están intensificando sus capacidades para mejorar los planes de desarrollo a largo plazo.