Por Luis Davelouis Lengua
¿Nos quedamos en la Comunidad Andina de Naciones (CAN) o nos buscamos, como Venezuela --o el mismo Chile en su momento--, nuestro propio camino al margen de nuestros hoy socios andinos para continuar en el camino de los TLC?
La actitud boliviana respecto a los ajustes a la normatividad del bloque andino solicitados por el Perú (dentro de su proceso de adecuación a las exigencias del acuerdo comercial firmado el año pasado con EE.UU.), ha dejado clara una verdad: la experiencia del proceso engorroso y largo se repetirá cada vez que el Perú busque cerrar cualquier otro acuerdo comercial de manera bilateral. Se entiende, fuera del ámbito de la CAN.
Esta vez, el Perú conseguirá su cometido, pues cuenta con el apoyo de Colombia y Ecuador y, aún con la negativa boliviana, logrará su cometido aunque en segunda votación. Lo ideal hubiera sido conseguirlo por unanimidad.
Además, la situación es algo tensa para el Perú: no solo se trata de el TLC con EE.UU., sino también del que pretende suscribir con la Unión Europea (UE) y otros en un futuro muy próximo (China, EFTA --países escandinavos y Suiza--). En estos momentos, más allá de las declaraciones tranquilizadoras de la comisaria de Relaciones Exteriores y Política Europea de la UE Benita Ferrero-Waldner, y de los paños fríos que puso el gobierno del presidente Alan García, la pregunta surge: ¿cuál es el costo de oportunidad para el Perú entre permanecer en la CAN y buscar acuerdos comerciales bilaterales por su propia cuenta y riesgo?
EL PERÚ Y LA CAN
Veamos: la balanza comercial del Perú con la CAN es deficitaria, esto significa que le compramos al bloque más de lo que le vendemos y, por lo tanto, somos un mercado importante para nuestros socios. A mayo de este año, nuestros vecinos andinos nos han vendido casi US$2.000 millones, mientras que les exportamos menos de US$1.500 millones. Con Venezuela fuera de la CAN, las compras de productos peruanos por parte del bloque han caído en alrededor de 20%.
Al 2007, las exportaciones peruanas a la CAN representaron el 7% de las exportaciones totales, mientras que la UE representó el 18%, EE.UU. el 20% y China el 11%. Otro dato interesante proviene del libro recientemente publicado (Relaciones Comerciales CAN-UE: Una perspectiva andina) por el profesor principal de economía de la Universidad Católica, Alan Fairlie: el principal socio comercial de Bolivia es el Mercosur, destino del 47,6% de sus exportaciones, mientras que EE.UU. representa solo el 9,7% y la UE el 4%. Cifras al 2007, pero son poderosos referentes e indicios.
Es cierto, ese 7% de exportaciones que representa la CAN no es una cifra pequeña pero, como señala el presidente de la Asociación de Exportadores (ÁDEX), José Luis Silva Martinot, la CAN (claro, incluyendo a Venezuela que, como ya dijimos está fuera) es el segundo destino más importante de nuestras exportaciones no tradicionales, las que tienen mayor valor agregado (metalmecánica y textiles).
Sin embargo, Colombia es el principal mercado de la CAN para el Perú, pues representa más del 30% como destino de exportaciones al bloque. Y conseguir un acuerdo comercial con Colombia debería ser, al menos en teoría, relativamente fácil.
Pero, ¿y qué pasa con lo que dijo Silva, de ÁDEX, sobre las exportaciones no tradicionales? Bueno, cuando un país decide alejarse de la CAN, debe mantener todas las condiciones arancelarias del grupo por cinco años más. Ese tiempo sirve, justamente, para que quienes hacen negocios al interior del grupo andino puedan encontrar mercados alternativos. Como dice Teullet: "Luego podemos encontrar lo mismo por la vía de acuerdos bilaterales". Además, Venezuela y EE.UU. representan alrededor del 40% del destino de nuestros textiles.
Por otro lado, a Europa le vendemos bastante más de lo que le compramos, pero le vendemos primordialmente materias primas. Buena parte del superávit de la balanza comercial con ese bloque se debe al acelerado incremento de los precios de los commodities que, según proyecciones de algunos bancos de inversión, no se mantendrán así indefinidamente. Según el presidente de ÁDEX, estimar en cuánto crecerían las exportaciones a Europa de firmarse un TLC "sería como tirar una moneda al aire, pues ahora ya gozamos del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) que es como un TLC". En efecto, son las mayores inversiones que el Perú recibiría para exportar a Europa lo que terminaría por generar un incremento, aún no estimado, de las exportaciones. No está mal. Sin embargo, Fairlie estima que el comercio con la UE crecería en 20% si se cierra un acuerdo comercial.
¿NOS VAMOS?
El catedrático, cuando se refiere al mencionado problema con Bolivia, evita responder directamente si el Perú debería o no salirse del grupo andino. Sin embargo, afirma que "es un exceso de celo boliviano pretender que en la CAN va a imponer su visión de las cosas (...) Bolivia solo está en contra pero no propone nada (...) pero si no podemos convivir con nuestras diferencias o si se va a persistir en esta actitud, la CAN no tiene viabilidad". Finalmente, afirma que hasta ahora, el Perú ha seguido correctamente los procedimientos y procesos.
La gerente general de Cómex, Patricia Teullet, sostiene, por otro lado, que "la CAN ya cumplió su ciclo, es verdad que un día fue un impulso, pero hoy día es un lastre así que no le veo problemas a salir (...) lógico, cuando se ha estado casado 35 años, es difícil decir adiós (...) no ha sabido modernizarse ni adecuarse al mundo moderno, la CAN le está fallando al Perú".
EL GOBIERNO
Y a todo esto, ¿Qué dice el Gobierno del Perú? Pues que en estos temas "hay que trabajar y no hablar de salir hasta no haber agotado todas las posibilidades", como dice el ministro de Relaciones Exteriores José Antonio García Belaunde.
"Yo descartaría salir de la CAN porque podemos sacar adelante la modificación que necesitamos para el TLC con EE.UU. Además, estamos trabajando con Europa para agilizar el proceso de llegar a un acuerdo de manera asimétrica", explica el canciller.
La titular del ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), Mercedes Aráoz, es de la misma opinión: "no hay que hablar de salir de la CAN, estamos trabajando con la Unión Europea para manejar la negociación de manera mixta, esto es, habrá temas en los que todos los países estarán de acuerdo y se negociará en bloque, y otro en los que algunos avancen más rápido de que otros y entonces se negociaría los temas independientemente", asegura.
El problema con eso es que las opiniones están divididas, incluso donde uno esperaría encontrar coincidencias. Silva dice que "pese a que no debemos patear el tablero con la CAN, la UE ya aceptó llegar a un acuerdo diferenciado con el Perú y con Colombia" lo que se parece mucho a lo explicado por el canciller. Sin embargo, Ferrero-Waldner, no lo dejó tan claro cuando estuvo en Lima: "La Unión Europea negocia con bloques de países, entendemos que existen asimetrías al interior, pero así es como negociamos porque son acuerdos integrales de educación, asistencia social y que también tienen un componente comercial".
Es más, Ferrero-Waldner dijo el viernes que la UE ha postergado "las negociaciones hasta setiembre para, precisamente, aclarar si hay voluntad política de los cuatro países para coronar un acuerdo". No se refirió en ningún momento a la posibilidad de negociaciones diferenciadas.
Y eso es lo que señala el economista Kurt Burneo: la UE solo negociará con el bloque y no con cada país por separado. Reconoce, sin embargo, que viendo las cifras es "clarísimo que desde un punto de vista económico el costo de oportunidad es favorable a la UE sobre nuestra permanencia en la CAN (...) los flujos de comercio de la CAN son absolutamente pequeños comparados con la UE, las cifras son sideralmente distintas", acepta el también ex director del BCR y se apura en aclarar: "Esto es como el tango, o se baila o no se baila, el riesgo es que demos el salto y que no haya red", advierte.
COLOFÓN
Salirse de la CAN significa obligar a nuestros exportadores de productos no tradicionales, con mayor valor agregado, a buscar en cinco años o menos mercados de reemplazo. Por otro lado, representará más facilidades y flexibilidad para conseguirlos que quedándonos en el seno de la CAN. Nuestros socios andinos son, como nosotros, exportadores de materias primas y consumidores de productos con alto valor agregado. Fuera de la CAN para ir con Europa, ¿a quién le vamos a vender nuestros productos con valor agregado en metalmecánica? ¿A Alemania? Eso es algo que hay que sopesar, pues las cifras son clarísimas pero no lo son todo.
DEBATE
¿Criminalizar la inmigración?
La propuesta de Francia e Italia para calificar como delito la inmigración ilegal en Europa ha causado revuelo y controversia en los países de los que previenen tales inmigrantes. Resulta por lo menos curioso que este tema no haya sido conocido por nadie durante la V Cumbre ALC-UE realizada recientemente en nuestro país. Al margen del impacto que esto tendría en países como el nuestro, donde llegan millones de euros como remesas para miles de familias, está el asunto ético de calificar de criminal a quien busca oportunidades en otro país. Cuando la señora Benita Ferrero-Waldner habla de acuerdos, siempre se refiere a que estos deben ser integrales. Hablando de integración.