El general EP (r) Nicolás Hermoza Ríos reconoció ayer que en abril de 1993 autorizó el llamado 'paseo de tanques' por la ciudad, tras su obligada presentación en el Congreso Constituyente Democrático (CCD) por el caso de la desaparición de nueve estudiantes y un profesor de la Universidad de La Cantuta.
Dijo que en el Ejército sentían que estaban agrediendo a su comandante general y, por eso, pidieron sacar los tanques.
"No debieron salir, yo lo autoricé. Ese es uno de mis errores, asumo mi responsabilidad", declaró en la audiencia 81 que se le sigue al ex presidente Alberto Fujimori.
El ex presidente del Comando Conjunto de las FF.AA. también admitió que, pese a estar enterado de que miembros del Servicio de Inteligencia del Ejército habían sido los responsables de los trágicos sucesos de La Cantuta, ocultó esa información al CCD.
En otro momento de su tercera participación como testigo en este juicio que lleva adelante la Sala Penal Especial, Hermoza expresó que dos días antes del autogolpe del 5 de abril de 1992, hubo una reunión en su casa de Chorrillos, convocada por Fujimori y en la que participaron Vladimiro Montesinos, algunos ministros y altos jefes militares. Allí el extraditado autorizó el autogolpe e informó las medidas extremas que iba a tomar, como el cierre del Congreso.
El llamado 'General Victorioso' indicó que él tenía a su cargo las medidas de carácter militar que se iban a tomar el 5 de abril, en tanto que el ex asesor era el responsable de las medidas políticas, entre ellas la elaboración de una lista de personas que serían detenidas.
Aseguró que no supo los nombres que se iban a incluir en la lista, pero reconoció que firmó la orden de detención en blanco. "Asumo la responsabilidad y ofrezco disculpas a todos los políticos y ciudadanos que fueron detenidos", dijo.
Finalmente, Hermoza negó haber ordenado el desentierro, traslado e incineración de los restos de las víctimas de La Cantuta, como aseguran varios ex miembros del grupo Colina.