Por Javier Ascue. Enviado especial
El Banco Mundial, el Ministerio de Agricultura y las autoridades regionales y municipales, así como diversas organizaciones agrarias y campesinas, se unieron por primera vez en una estrecha alianza para dar nacimiento al programa denominado Aliados, que permitirá sacar de la extrema pobreza a más de 53 mil familias, 875 comunidades campesinas y 620 organizaciones de microproductores agrarios de los departamentos de Ayacucho, Apurímac, Huancavelica, Pasco, Huánuco y Junín.
Estos objetivos, que parecen un sueño para los habitantes altoandinos de nuestro país, han sido diseñados para que sus resultados puedan verse en unos cinco años, y han significado una inversión de US$35 millones, de los cuales US$20 millones aporta directamente el Banco Mundial.
La novedad del programa Aliados --cuya primera etapa fue inaugurada ayer por el ministro Ismael Benavides y el representante del Banco Mundial, Mark Austin, para aplicarse en las regiones Ayacucho, Apurímac y Huancavelica-- es que implica destierro de la burocracia.
De esta manera, serán los propios campesinos quienes, a través de sus organizaciones locales, ejecutarán directamente sus proyectos de desarrollo, respetando las distintas realidades, costumbres y vivencias ancestrales.
BANCO DE APOYO
Mark Austin, representante plenipotenciario del Banco Mundial, explicó durante la ceremonia que una de las principales condiciones para que la entidad bancaria más grande del mundo intervenga en el programa ha sido la directa participación de las familias de extrema pobreza que viven en la sierra rural, quienes quieren ser atendidas para mejorar su calidad de vida.
Comentó, además, que se trabajará con el Ministerio de Agricultura y gobiernos regionales y locales, pero principalmente con los propios productores agrícolas. "Ellos tienen que ser los directamente responsables durante estos cinco años", subrayó para luego indicar que también han sido convocados cooperantes de proyectos y programas de inversiones privadas para abrir los mercados nacionales e internacionales a los productos que se generarán en todo el ámbito del programa Aliados.
Según informó el propio funcionario, el Banco Mundial participó desde el inicio con un equipo de especialistas y a través de la contratación de consultores expertos en temas sociales y medioambientales, además de economistas y evaluadores. Fueron ejecutados 17 estudios para hacer realidad Aliados.
"Al término del programa Aliados, de aquí a cinco años, veremos transformada la vida de miles de familias campesinas. Habrán mejorado su calidad de vida", dijo.
Mientras tanto, el titular de la cartera de Agricultura, Ismael Benavides, comentó, ante numerosas autoridades locales y dirigentes de organizaciones campesinas reunidos en el centro cultural San Cristóbal de Huamanga, que el Programa de Apoyo a las Alianzas Productivas de la Sierra (Aliados) constituye un proceso de relanzamiento y una labor de reingeniería del sector agrario con el propósito de modernizar la producción del campo. Indicó que representa para el país un cambio sustancial en el planteamiento de la política agraria nacional.
SEPA MÁS
Ayacucho será la sede principal
4El programa Aliados incluye un mejor acceso y uso del agua por parte de los campesinos, y la apertura a los mercados locales y extranjeros.
4También incide en la capitalización y la creación de un seguro agrario, además de programas de investigación y talleres de innovación en técnicas agrícolas.
4De los US$35 millones, el Banco Mundial aportó US$20 millones, el Estado Peruano US$8 millones y el resto por entidades privadas.
4Ayacucho ha sido designada sede de Aliados, por ser la ciudad emblemática en la lucha contra el flagelo del terrorismo y la pobreza.