Por Enrique Sánchez Hernani
Alberto Fuguet y Gonzalo Martínez unen pluma y pincel Road Story Alberto Fuguet-Gonzalo Martínez Alfaguara Santiago de Chile, 2007 S/. Alberto Fuguet libró su batalla por devolver el universo de la literatura a los jóvenes, no solo en lenguaje y temática sino introduciéndose en su cultura, tomando partido por ella y creando un estilo generacional que a estas alturas está plenamente admitido.
Así, Fuguet resultó ser uno de los más apasionados cultores de ese mundo dominado por los géneros audiovisuales, por la nueva tecnología de las comunicaciones, y por el reinado de la informática y el cosmos virtual. Fuguet es un auténtico adicto al cine, la música contemporánea y no solo escribe novelas y cuentos sino que también guiones para cine e incluso un blog.
Se caía de madura, entonces, la idea de que alguno de sus cuentos fuese llevado a la historieta, después del éxito que significó la adaptación al cine de su novela Tinta roja. Ahora eso ha ocurrido con Gonzalo Martínez, historietista chileno que ha trabajado para El Mercurio y algunas agencias internacionales de prestigio. El libro es Road Story y la portada, aunque privilegia el nombre de Fuguet, muy bien pudo haber compartido la marquesina, en tamaño, con el dibujante, por su bien logrado trabajo.
A lo largo de poco más de cien páginas, Martínez, con la complicidad entusiasta de Fuguet, ha limado el cuento "Road Story" que figura en el libro Cortos (2004) del autor chileno, despojándolo de la parte textual que su historia gráfica vuelve innecesaria. El logro es brillante. Narrada en blanco y negro, los recuadros muestran esa atmósfera de soledad, sordidez y pesimismo que el cuento había narrado espléndidamente.
La historia del viaje del personaje (un chileno que, huyendo de sí mismo, se encuentra con una muchacha boliviana) a través de un desolado Estados Unidos, ha sido plasmada con rigor de historietista. La criba del cuento es la necesaria, pues las viñetas complementan las sensaciones que daban los tramos eliminados del texto. El resultado es una historia gráfica apasionante. Con esto, Fuguet refuerza su figura de tótem de los nuevos tiempos y seguro ampliará su base de lectores, de aquellos que por ahora quizá sólo daban vistazos a su blog y no se animaban a hincarle el diente a sus libros. Enhorabuena.
EL ARCA. BESTIARIO Y FICCIONES
4Selección de Cecilia Eudave y Salvador Luis
Recordando la tradición de los bestiarios medievales, este libro nos presenta una fauna variopinta y en su mayor parte real. Se trata de veintinueve textos que abordan, cada uno a su manera, a una criatura. La procedencia de los autores es de diversos países del ámbito hispano, lo que le da una utilidad adicional: puede leerse también como una muestra de narrativa hispanoamericana actual.
UN ÚNICO DESIERTO
4Enrique Prochazka
Hace diez años, la aparición de Un único desierto supuso el descubrimiento de una destacada voz en la narrativa peruana y un caso de consagración al primer libro. Diez años después, una remozada edición de este libro de Prochazka nos devuelve a ese antiguo asombro, acompañada de comentarios de Enrique Vila-Matas, Fernando Iwasaki, Santiago Roncagilolo y Augusto Effio.
LA ALDEA ENCANTADA
4Abraham Valdelomar
Con prólogo de Luis Jaime Cisneros y un completo estudio de Ricardo González Vigil, esta edición nos ofrece una versión completa de los llamados "cuentos criollos" de Valdelomar y una selección de sus otros conjuntos de relatos. Buena ocasión para internarse en el mundo narrativo de uno de los fundadores del cuento moderno peruano. Incluye el relato vanguardista "El beso de Evans", subtitulado "Cueanto cinematográfico".
LOS MEJORES CUENTOS POLICIALES 1 Y 2
4Selección de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares
Borges y Bioy fueron cultores del cuento policial. Siendo dos lectores tan empapados de esta materia, esa previsible que alguna vez nos dieran a conocer su "canon" del cuento policial. Esta antología en dos volúmenes es precisamente eso, una prueba de canonización del género, desde Poe hasta Silvina Ocampo, pasando por Chesterton, Conan Doyle, Simenon, Graham Greene y el improbable Bustos Domeq, entre otros.
EL HABLADOR
4Mario Vargas Llosa
La oposición entre la sociedad moderna y la sociedad tradicional es el gran eje que articula esta novela; sin embargo, hay algo que ambos mundos tienen en común: la seducción que en ellos ejerce la ficción, en un caso como evasión y placer individual, en el otro, como medio de transmisión de una cosmovisión colectiva, de una forma de ser y estar en el mundo, en este caso, el mundo de los machiguengas.