Por Miguel Ángel Cárdenas M.
La plaza principal del Museo Nacional Chavín --construido con financiamiento del Gobierno Japonés-- es circular y con muros de piedra labrada similares a los del Templo Viejo, ubicado en el famoso complejo arqueológico Chavín de Huántar.
La ceremonia de inauguración del recinto tuvo también el último viernes reminiscencias del pasado glorioso de Chavín, pues se inició con los sonidos de los pututos del músico Tito La Rosa, como se supone se anunciaban los ritos de la cultura Chavín unos 3 mil años antes de Cristo.
El terreno del museo es de 1.200 metros cuadrados, distribuidos en 14 salas, y tiene una fuerte carga simbólica: ha pasado de ser un albergue turístico que fue destruido por un ataque terrorista a convertirse en la esperanza del despegue cultural de la zona, como el que provocó el hermoso Museo de Leymebamba en el departamento de Amazonas.
El museo y las famosas ruinas serán ahora imanes de desarrollo para una localidad muy pobre y recóndita, en la que se prepara un solicitado picante de cuy, pero necesita mejorar cuanto antes su oferta de restaurantes y hoteles. Por ahora, los turistas pagan rutas guiadas a la zona que incluyan el retorno a la ciudad de Huaraz.
LA HISTORIA DEL ANHELO
"Es necesario que el país posea una institución científica que estudie a la población peruana en toda su integridad", había escrito Julio C. Tello expresando así su anhelo de tener un museo.
El estudioso inició su primera expedición arqueológica en la región en 1919 y planteó luego su tesis de que Chavín era la cultura matriz del Perú. Por ello, el 11 de diciembre de 1940, en el epítome de sus sueños profesionales, inauguró el primer museo Chavín en la denominada cima del edificio C, arriba de las estructuras de la antigua capilla de la Cruz de Mayo.
Sin embargo, su ilusión de "fortalecer la conciencia de la nacionalidad y preparar la futura raza peruana que, para bien del país, debe ser una sola en propósitos, aspiraciones e ideales" padeció el aluvión del 17 de enero de 1945.
Aquella avalancha destruyó toda la colección de 119 piezas arqueológicas que el padre de la arqueología peruana recogió no solo en excavaciones, sino recolectándolas de casa en casa por todos los caseríos circundantes.
Hoy el director del ideal resucitado de Tello, Christian Mesía Montenegro, director científico del museo, anuncia: "Desde su época hasta las recientes investigaciones de la Universidad de Stanford, nuestro objetivo es convertirnos en el Museo del Período Formativo en el ámbito nacional".
Por esa ambición, han traído de vuelta a Áncash el Obelisco Tello, justo cuando están por cumplirse 100 años de su descubrimiento y 90 de su traslado a Lima.
Carmen Arellano, directora del Museo de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, de Pueblo Libre, donde el obelisco estuvo por 80 años, contó el viernes que "hubo mucha pena en los arqueólogos de mi museo, pero nosotros creemos en la política de los museos de sitio. Por eso llevamos a Lima al ingeniero Cano, un especialista cusqueño que demoró meses en desprender el obelisco de una mole de concreto con total delicadeza. Luego le hicimos una despedida con todos los honores".
Esos honores comprendieron un pago líquido denominado ch'allay, donde utilizando vino rojo --que reemplazaba a la sangre-- se hizo una ofrenda a los dioses.
El pago fue emocionante porque el obelisco, considerado el diccionario de la simbología Chavín, había estado sostenido a un cimiento con un fierro desde décadas. El hecho de que haya sido desprendido intacto fue un regalo de los dioses.
Lastimosamente eso no puede ocurrir con la Estela de Raimondi porque, también está sujeta con un fierro y se destruiría de intentar sacarla, refieren los especialistas.
Hoy el Obelisco Tello se encuentra en una sala especial de conservación, que no admite visitas, por lo que en el museo hay una sala pública con una réplica.
La valiosa pieza es estudiada por el arqueólogo estadounidense John Rick, quien junto con John Rowe, Luis Lumbreras, Richard Berger y Federico Kauffman, es uno de los grandes estudiosos de la cultura Chavín en el mundo.
El significativo apoyo japonés
Según Midori Uchida, agregada cultural de la Embajada de Japón, es la primera vez que su gobierno brinda tanto apoyo económico a un proyecto cultural en el Perú: US$2'980.000; una suma significativa si se tiene en cuenta que Japón ha invertido, según Uchida, US$13 millones en donaciones culturales desde 1979.
Existen admirables antecedentes en investigaciones de arqueólogos japoneses en Sicán, Kotosh, Kunturwasi, "y por eso, estamos celebrando el quincugésimo aniversario del intercambio académico entre nuestros países, pero aquí en Chavín es la primera vez que intervenimos, solo en infraestructura en una construcción hermosa que duró diez meses y lo hicimos por lo que significa Chavín para el Perú". La gesta de este museo empezó en el 2004, durante el gobierno de Alejandro Toledo.
El costo total de inversión ha sido de S/. 17'190.637. Además del aporte del Gobierno Japonés se contó con el apoyo de la Asociación Áncash, la Municipalidad distrital de Chavín de Huántar, la minera Antamina, entre otros, refirió Cecilia Bákula, directora del INC. Ahora se formará allí el Centro Internacional de Investigación, Conservación y Restauración, que será financiado por el Fondo General Contravalor Perú- Japón.
EN PUNTOS
Esculturas y piezas líticas
4Las salas del Museo Nacional Chavín están divididas en secciones que registran las esculturas de las divinidades mayores y menores de Chavín. Se investigan sus orígenes en los 4.500 antes de Cristo, en el período de cazadores y recolectores.
4El museo también tiene manifestaciones líticas de cuando empezó la edificación del centro ceremonial principal. Lo más notable es el registro pedagógico de la influencia Chavín en gran parte del territorio andino, en la época de 1.500 a 550 antes de Cristo.
4Destacan además las salas dedicadas al influjo que la cultura Chavín propagó en la sierra norte, así como en la costa hasta Ancón, el valle de Lurín y el oriente.
4El museo cuenta con una reproducción del lanzón que se ubica en las propias ruinas y con la colección de las originales cabezas clavas.
4La atención al público empezará en los próximos días. Será de martes a domingo de 9 de la mañana a 5 de la tarde, incluso los feriados.