El hallazgo de un sinnúmero de bolsas con tierra cubierta con aserrín fue el primer indicio que tuvo la policía para sospechar que algo pasaba en el taller de carpintería del penal San Francisco de Asís de Tambopata, en Madre de Dios.
Tras la sospecha vino la confirmación. Durante una intervención, la policía halló un túnel de unos 17 metros de largo al cual solo le faltaban dos metros para llegar hasta la calle. Esta construcción comenzaba justamente en el piso del taller de carpintería de la cárcel y había sido equipada con ventiladores e instalaciones eléctricas a fin de permitir que los constructores soporten la falta de aire y el intenso calor dentro del hoyo.
Se presume que los trabajos de excavación se realizaban cuando los reclusos ingresaban a los talleres para realizar diversos trabajos de ebanistería. Los constructores aprovechaban el ruido de las herramientas para cavar y usaban el aserrín para camuflar la arena que retiraban.
Según la policía los supuestos responsables de esta construcción serían los reclusos Celso Flores Corimanya, Edwin Tambrace Aguilar y Ricardo Olivar Tinta. El primero purgaba pena por violación, mientras que sus cómplices cumplían penas por tráfico ilícito de drogas.
De acuerdo con las investigaciones, el túnel comenzó a ser construido el mes pasado. Para ello los reclusos utilizaban las herramientas que tenían a su alcance en el mismo taller de carpintería. Se cree que la fuga masiva de presos iba a ser este fin de semana.
El penal San Francisco de Asís de Tambopata, donde se encuentran recluidos 435 varones y las 43 mujeres, amaneció ayer fuertemente resguardado por efectivos de la policía.