Por Francisco Sanz Gutiérrez
Dramáticas unas, pintorescas otras, complicadas estas y sosegadas aquellas. Las circunstancias en las que el Perú ha recibido sus Fiestas Patrias han sido diversas y han marchado a tono con el vaivén político de nuestra nación, que ha sabido de alternancias democráticas, pero más de interrupciones dictatoriales.
Aquí una sucinta memoria de algunos 28 de julio significativos en la historia del país. Más allá del mensaje a la nación --un clásico político que adereza o avinagra estas fechas--, los peruanos vivimos así estas festividades:
LA FURIA EN LAS CALLES
Consumada la re-reelección, Alberto Fujimori empezó su tercer mandato en el 2000 en medio de un ambiente enrarecido. La Marcha de los Cuatro Suyos, convocada por Alejandro Toledo, llegó a Lima la víspera del 28 y en un multitudinario mitin frente al Palacio de Justicia, el líder de Perú Posible anunció la creación de una estructura política a la sombra para fiscalizar el cumplimiento de las promesas electorales de Fujimori.
La violencia se desató el mismo 28. Seis personas murieron y más de 80 resultaron heridas durante los incidentes, que incluyeron incendios y saqueos. "La polarización del país, azuzada por quienes tienen el deber de propiciar el diálogo y la unidad de los peruanos, ha devenido en actos de extrema violencia que convirtieron el Centro de Lima en un escenario dantesco", se leyó al día siguiente en El Comercio. "Otra oportunidad democratizadora perdida", se editorializó, en alusión a la ausencia de un gesto conciliador de Fujimori --durante su mensaje-- para sacar al Perú de la crisis.
EL AUTOGOLPE AÚN FRESCO
"Fiestas Patrias y celebraciones atípicas" fue el título del editorial de aquel 28 de julio de 1992. A la violencia terrorista --"que en los últimos días ha tenido una escalada sin precedentes, con muchas víctimas e ingentes daños materiales"-- se sumaban los inconvenientes de la situación de quiebra institucional en que estaba el gobierno desde el 5 de abril. Prueba inequívoca de esto último fue que el mensaje presidencial no se pronunció ante el Congreso de la República, tal como ordena la Constitución.
A LO MÁS HONDO DEL POZO
Las fiestas, es un decir, de 1990 encontraron a una nación sumida en la frustración y el desconcierto. "El quinquenio perdido", titulaba este Diario su editorial del 28 de julio, en referencia a la penosa situación en que dejaba Alan García al país. Los párrafos siguientes eran apocalípticamente realistas: "El Perú se encuentra postrado en una crisis sin precedentes en toda la historia republicana (...) El sistema productivo está virtualmente destrozado, las finanzas han llegado al límite del caos y se ha retrocedido a los niveles vitales de fines de la década del cincuenta".
Al día siguiente, se destacó que en el usualmente aséptico Te Deum, el padre José Ríos Reynoso realizó una fuerte crítica a la gestión de García --presente en la Catedral-- "por la corrupción, el oportunismo y el abuso del poder".
EN DEMOCRACIA Y LIBERTAD
Doble motivo de celebración había en aquel julio de 1980: después de 12 años un gobierno elegido en las urnas tomaba las riendas del país y luego de seis años de la confiscación de los diarios, estos volvían a sus legítimos dueños.
Fernando Belaunde encarnaba la esperanza "de esa nueva etapa de la vida política de la República, bajo el imperio irrestricto de las libertades democráticas que por doce años se hallaron vulneradas", como se recordó en el editorial del 30 de julio. La presencia de muchos jefes de Estado y de delegaciones foráneas fue catalogada como "un espaldarazo mundial a la democracia peruana".
DE LA LUNA A LA TIERRA
Ocho días antes del aniversario patrio de 1969, el hombre llegó a la Luna y las portadas de los días siguientes retrataron con profusión la misión de los tres astronautas estadounidenses y su regreso a la Tierra. Tamaña hazaña opacó el primer 28 de julio del general Juan Velasco en el poder. Incluso dos días después --embarcado el mundo en la aventura cósmica-- la primera plana del Diario resaltaba las fotos del planeta Marte tomadas por la nave Mariner 6.
No obstante, en el editorial se aterrizó en nuestra realidad y al dar cuenta del discurso presidencial se alertó proféticamente: "No se ha pronunciado Velasco sobre un punto importante, nos referimos al respeto irrestricto por la libertad de prensa, piedra angular e insustituible de la democracia". Exactamente cinco años más tarde, el 28 de julio se empañó con la orden de expropiar los medios.
CON PRESIDENTE NUEVO
Mientras la Segunda Guerra Mundial llegaba a su fin (Hiroshima y Nagasaki estaban a punto de entrar de modo terrible en la historia), en nuestro país por vez primera un presidente de la República juraba el cargo en un 28 de julio. José Luis Bustamante y Rivero fue el gobernante que inauguró en 1945 esta tradición, interrumpida luego por los golpes militares.
"Arrojaron dos mil doscientas toneladas de bombas sobre el sur del Japón" y "Ayer se realizó ante el Congreso la ceremonia de la transmisión de mando", dijeron las portadas de esas fiestas.
EL AÑO DEL CENTENARIO
1921 era un año emblemático: el Perú cumplía un siglo de vida independiente y las páginas se llenaban de llamados a la celebración: "Las grandes fiestas del Centenario en el Teatro Excélsior" o "Los festejos y el entusiasmo en el Cinema Teatro de La Merced". Al cierre de esa semana, El Comercio resumía: "Es halagüeño para el patriotismo el modo como se han desarrollado las fiestas centenarias, dentro de un franco ambiente de fraternidad internacional".
A LASOMBRA DE LA GUERRA
El ánimo no estaba para regocijos públicos en 1879. Recién declarada la guerra con Chile hacía unos meses, no hubo casi ninguna alusión a la independencia en el discurso de Luis La Puerta, encargado del Poder Ejecutivo, ante el Congreso. "Acontecimientos dolorosos que dejarán profunda huella en las naciones de este continente me traen ante vosotros el día señalado por la Constitución a daros cuenta de los actos de mi Gobierno", decía de arranque.
EL PRIMER CIVIL ELEGIDO
Manuel Pardo fue nuestro primer mandatario civil y asumió el poder en los estertores de las fiestas de 1872. El Comercio saludó así la novedad política: "Hoy es un día nuevo en la historia de la patria, que se ilumina con todos los resplandores de la esperanza".
4Una celebración que se acerca a los dos siglos
1872
El Comercio colocó una extensa reseña biográfica de Manuel Pardo en portada y saludó la llegada del primer civil al poder.
1945
El mismo día en que Bustamante y Rivero asumía el mando se reprodujeron las frases inmortales de San Martín.
1980
Con Fernando Belaunde regresó la democracia. El beso con su esposa Violeta Correa no faltó en la primera plana.
1990
Dieciocho años después, parece humor negro lo que declarara Alberto Fujimori al ceñirse la banda presidencial.
2000
El mensaje a la nación quedó en segundo plano ante la magnitud de los incidentes registrados en la capital.