LONDRES [EL COMERCIO / AGENCIAS]. Los relatos de las víctimas son terribles y los descubrimientos horrendos, y pese a ello parece que la búsqueda de justicia en el escándalo de los abusos a niños en un orfanato de la isla de Jersey podría desvanecerse en una "cultura del silencio", tradicionalmente asociada a la idílica ínsula ubicada en el Canal de la Mancha, entre Francia e Inglaterra.
Tras meses de recuperar 65 dientes de leche y 100 fragmentos de huesos en el antiguo hospicio infantil Haut de La Garenne, el policía encargado de las investigaciones admitió ayer que es muy difícil que se puedan presentar acusaciones por asesinato.
"Estoy decepcionado, pero me consuelo diciéndome que hice todo lo que pude. Mi equipo ha sido absolutamente magnífico", aseguró Lenny Harper, cuyas detalladas inspecciones han causado irritación entre las autoridades de la isla.
Harper, que está a punto de retirarse, ha dejado entrever que su trabajo ha sido bloqueado por los funcionarios locales, quienes no quieren ver arruinada la reputación de Jersey.
Pese a los obstáculos a sus investigaciones, Harper anunció que encontró los restos de cinco niños, de entre 4 y 11 años.
PARAÍSO FISCAL
La isla de Jersey tiene el estatus de dependencia de la corona británica, y como tal cuenta con una autonomía de gobierno bastante amplia, con su propio sistema judicial y de impuestos, lo que le ha permitido convertirse en un paraíso fiscal.
Pese a los intentos por ocultar las historias, más de cien testigos acudieron a Harper y su equipo para contar lo que les había ocurrido en el orfanato. Los hombres y mujeres, quienes revelaron las experiencias que vivieron entre las décadas del 60 y 80, hablaron de las palizas en habitaciones de castigo oscuras, sin ventanas, donde las víctimas eran encerradas solas.
Una mujer llamada Pamela contó que ocurrían los actos más crueles, sádicos y malvados, y otros antiguos residentes hablan de "un sitio profundamente oscuro" donde se encerraba a los menores, los drogaban y abusaban de ellos sexualmente.
CLAVES
4 El hospicio Haut de La Garenne, que se encuentra clausurado, funcionaba como hostal de la juventud. Hasta 1986 era un reformatorio y anteriormente un orfanato.
4La indagación sobre los abusos contra menores se remonta al 2006 gracias a casi un centenar de denuncias. En febrero de este año se empezaron a encontrar restos humanos.