Tras cinco años como jefe nacional del Instituto de Medicina Legal (IML) del Ministerio Público, el doctor Luis Bromley ha vuelto a ser un pilar de la unidad de Neurocirugía del Hospital Guillermo Almenara.
El médico tomó con calma las resoluciones firmadas por la fiscal de la Nación, Gladys Echaíz, y publicadas el último viernes en "El Peruano", en las que se acepta su renuncia al cargo y se nombra en su reemplazo al doctor José Dávila Herrera.
Ante la interrogante de El Comercio sobre por qué la resolución 1012-2008 MP-FN se refiere a su renuncia, Bromley explicó que puso su cargo a disposición en abril, cuando Echaíz asumió la jefatura del Ministerio Público.
"Entonces ella pidió a todos los funcionarios que pongamos nuestros cargos a disposición, y así lo hice, en un acto regular. Y recién ahora la doctora Echaíz ha decidido aceptar mi renuncia. Sin embargo, dejo un saldo positivo en el IML: los peritajes al año crecieron de 250 mil a 580 mil; los puntos de servicio, de 53 a 119; y el personal científico, de 400 a mil", señaló.
A pesar de que el médico prefirió no especular en torno a su salida del IML, afirmó que Alejandro Aguinaga (GPF), el flamante primer vicepresidente del Congreso y médico del ex mandatario Alberto Fujimori, y su grupo político pidieron su salida hace un mes.
Hay que recordar que precisamente Aguinaga integra la Mesa Directiva del Congreso que preside el aprista Javier Velásquez Quesquén.
A fines de mayo se generó una polémica porque Bromley declaró que la minúscula leucoplasia bucal que padecía el procesado Fujimori no representaba mayor problema, lo que produjo la reacción de Aguinaga, quien señaló que el IML emitió manifestaciones y diagnósticos de manera irresponsable. Santiago Fujimori exigió entonces la salida de Bromley, según dijo, por haberse tomado atribuciones de un especialista oncológico.
Este Diario llamó a Alejandro Aguinaga para que opine sobre la salida de Bromley, pero no fue posible localizarlo.
El secretario general del Partido Aprista Peruano, Mauricio Mulder, señaló que se había enterado de la renuncia de Bromley por la prensa. Aseguró, sin embargo, que "si el doctor ha tomado la decisión de apartarse de su cargo, ha sido por decisión propia y no porque alguien lo haya obligado".
SUSPICACIAS
La remoción de Bromley le sigue al también discutido cambio de régimen carcelario de Alberto Fujimori. El presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, señaló ayer que "fue una comisión técnica del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), y no el Poder Ejecutivo, la que tomó la decisión de variar el régimen carcelario del ex presidente".
Precisó que en su opinión como abogado, el ex mandatario "sí tiene derecho a un cambio de régimen más flexible, pues se cometió un error al momento de catalogarlo como procesado por asociación ilícita para delinquir, ya que este es un cargo que la justicia chilena no admitió en su extradición".
La ministra de Justicia, Rosario Fernández, respaldó a su colega y descartó que esta modificación haya sido una medida negociada a cambio del apoyo de la bancada fujimorista a la elección de Javier Velásquez Quesquén (PAP) como presidente del Parlamento.
"El cambio de régimen penitenciario de Alberto Fujimori se realizó meses antes de iniciarse el proceso electoral en el Congreso y yo nunca me he reunido con legisladores fujimoristas con la finalidad de negociar beneficios al ex gobernante", aseguró.
DEL CONSULTOR
Tema espinoso (*)
El que Alejandro Aguinaga y su grupo fujimorista hayan solicitado la salida de Luis Bromley no es causal suficiente para que esta se concrete. Si tras la renuncia del doctor se esconde algún argumento, alguna situación, grave o seria, le corresponde a él dar un conocimiento oficial, por escrito, de las causas que lo llevaron a desistir de su cargo. Esa será la única forma de evitar suspicacias.
(*) Enrique Bernales. Politólogo