La posesión del campamento minero de Untuca, en el distrito de Quiaca, provincia de Sandia, retornó a manos de la empresa concesionaria Cartagena el último fin de semana. Esas instalaciones permanecían abandonadas desde el pasado 26 de junio, fecha en que pobladores entregaron a las autoridades el recinto que habían tomado violentamente en señal de protesta a fines de mayo pasado.
Tras efectuarse las primeras verificaciones, los funcionarios de la Dirección Regional de Energía y Minas, así como representantes de la compañía minera, comprobaron que se había producido un saqueo sistemático de bienes por acción de desconocidos, presuntamente mineros informales.
El hurto más grave fue la sustracción de trece sacos con concentrado aurífero de alta ley, así como equipos de cómputo, paneles solares y sistemas de comunicación. Además, se encontraron que las puertas de algunas oficinas administrativas habían sido destrozadas.