Por Gerardo Caballero / Jorge Saldaña Ramírez
La misma fragmentación de bancadas que le permitió al aprista Javier Velásquez Quesquén ganar la presidencia del Congreso ahora le pasa la factura, pues su propuesta para reducir las comisiones parlamentarias de 22 a 15 no fue aceptada por los portavoces de bancadas.
El motivo expresado por ellos es que la reciente escisión de algunos grupos dificultaría aun más el reparto de las presidencias de estos equipos de trabajo.
Y razón no les falta. Ayer el pleno vespertino, programado para aprobar el cuadro de comisiones ordinarias, sirvió solo para ratificar el número y el nombre de las comisiones. No se pudo definir el número de miembros ni quiénes serán sus integrantes. ¿El motivo? En ese momento se desconocía si Unión por el Perú (UPP) seguía unida o terminaba de despedazarse.
Las fisuras siempre visibles en este grupo comenzaron a ser grietas enormes el 25 de julio, cuando 11 upepistas firmaron un documento y acreditaron como su vocero a Antonio León. Este documento fue desconocido por la facción que lidera José Vega, secretario general del partido, quien presentó a Carlos Cánepa como el portavoz.
Además, el bando de Vega votó a favor de Velásquez Quesquén para presidente del Congreso.
Luego de este incidente, UPP ha sufrido el alejamiento de tres de sus miembros: Rosa Venegas, Washington Zeballos y Gloria Ramos. Por si fuera poco, los 16 que quedaban se han dividido en dos bandos: los ocho del grupo de Vega y los siete del llamado Bloque Popular. Curiosamente, ninguno de ellos considera entre sus filas al actual segundo vicepresidente del Congreso, Álvaro Gutiérrez.
No conforme con ello, Vega convocó el último fin de semana a un plenario partidario --al que asistieron solo sus allegados, según ha trascendido-- y expulsó de la bancada a los del Bloque Popular.
CARAS VEMOS...
Ayer por la tarde, en la sesión del Consejo Directivo del Congreso que se realizó antes del pleno, los representantes de las otras bancadas se sorprendieron al ver cuántos parlamentarios pretendían asumir la representación de UPP: José Vega, Francisco Escudero, Oswaldo Luizar, Édgard Reymundo, Elizabeth León, Antonio León (estos cuatro últimos del Bloque Popular) e incluso Rosa Venegas.
José Vega, como secretario general de UPP, asegura que tal denominación le corresponde al grupo parlamentario que representaría su bando. Sin embargo, Velásquez Quesquén habría dicho al otro bloque que reconoce a Antonio León como portavoz de UPP.
Y a pesar de que Édgard Rey-mundo tildó ayer de "traidores", "congresistas genuflexos" y de "vocación filoaprista" a los del bando de Vega, los del Bloque Popular no deciden aún si abandonan UPP. Reymundo se limitó a decir que consultarán a las bases y que posiblemente hoy tomen una decisión.
¿Y cómo afectan todos estos problemas la distribución de comisiones? La bancada de UPP controla cuatro grupos: Fiscalización, de la Mujer, Trabajo y Pueblos Andinos. Siendo ahora 16, les correspondería solo tres comisiones. Pero si se dividieran, cada bando quedaría con una sola.
Por lo pronto, Vega quiere las de Pueblos Andinos y Fiscalización. Esta última es anhelada también por el Bloque Popular y por el Partido Nacionalista Peruano, de Ollanta Humala.
¿Podrá ahora Velásquez Quesquén encontrar solución ante tanta división que antes lo ayudó?
DEL CONSULTOR
¿Que se vayan todos...? (*)
Varias veces he sido abordado por desconocidos en la calle para expresarme su aversión hacia la política. Mi respuesta siempre ha sido: si usted considera que puede mejorarla, ingrese a ella. Usted ya supone la réplica: no, ni hablar, muy sucia, que lo haga otro...
Esta abstención contribuye a que los asuntos políticos puedan caer en manos de personas cuyo pensar y actuar vaya en contra del interés del electorado.
Hay una invasión de la vida pública por personas que no buscan lo bueno para todos, sino lo bueno para ellas. Hay, pues, una invasión de utilitaristas, que hacen cualquier cosa para obtener un cupo en una lista de candidatos, con lo que llegamos al problema del financiamiento privado de la política.
Un utilitarista hace lo que sea por los mejores números de ubicación en la lista, los de más fácil recordación. El voto preferencial termina siendo el motor de la intervención del dinero: mientras más gasta un candidato en una campaña, más posibilidades de que se escriba su número. Mientras exista el voto preferencial, el gasto de campaña determinará la elección; y poco podrán hacer los partidos para que sus mejores miembros ganen cargos de representación.
Es muy probable que lo visto en el Congreso durante los últimos 15 días lleve su aprobación a un dígito y al electorado del 2011 a querer un gran cambio de personas. El desafío no está en los partidos, sino en quienes no siendo utilitaristas aún se abstienen de entrar en la política.
(*) Luis Solari De La Fuente. Ex primer ministro
Seguirán siendo 22 los grupos de trabajo
1. Agraria
2. Comercio Exterior y Turismo
3. Constitución y Reglamento
4. Defensa del Consumidor y Organismos Reguladores de los Servicios Públicos
5. Defensa Nacional, Orden Interno, Desarrollo Alternativo y Lucha contra las Drogas
6. Descentralización, Regionalización, Gobiernos Locales y Modernización de la Gestión del Estado
7. Economía, Banca, Finanzas e Inteligencia Financiera
8. Educación, Ciencia, Tecnología, Cultura, Patrimonio Cultural, Juventud y Deporte
9. Energía y Minas
10. Fiscalización y Contraloría
11. Inteligencia
12. Justicia y Derechos Humanos
13. Mujer y Desarrollo Social
14. Presupuesto y Cuenta General de la República
15. Producción, Microempresa y Pequeña Empresa y Cooperativas
16. Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos, Ambiente y Ecología
17. Relaciones Exteriores
18. Salud, Población, Familia y Personas con Discapacidad
19. Seguridad Social
20. Trabajo
21. Transportes y Comunicaciones
22. Vivienda y Construcción