DEL EDITOR
Por Virginia Rosas
A Juan Manuel Santos, el ministro de Defensa de Colombia, se le aguó la fiesta que había preparado el martes pasado en San José del Guaviare, el simbólico lugar en el que fue encontrado Emmanuel, el niño nacido durante el cautiverio de su madre, Clara Rojas, en manos de las FARC.
Santos había previsto todo para agasajar a la prensa extranjera acreditada en Bogotá: el traslado de los periodistas a la zona, el armado de carpas para protegerse del sol o de la lluvia, un suculento almuerzo y un video en el que se resaltaban los éxitos de las últimas operaciones contra las FARC y en el que el ministro de Defensa aparecía como el cerebro de los triunfos contra el movimiento sedicioso.
Pero justo la víspera de la reunión con la prensa, el canal RCN propaló un video, de una hora de duración, que contradice la versión que dio el presidente Álvaro Uribe sobre la utilización del emblema de la Cruz Roja (CICR) durante el rescate del pasado 2 de julio, en el que recuperaron su libertad 15 rehenes de las FARC, entre los que se encontraba Ingrid Betancourt.
La cinta muestra que el emblema de la CICR estuvo previsto y fue utilizado desde un comienzo en la operación Jaque y no como afirmó el presidente Uribe, el 16 de julio, que un oficial nervioso por lo peligroso de las circunstancias "sacó un pedazo de tela con los símbolos de la CICR que llevaba en el bolsillo y lo puso sobre su chaleco".
En aquella ocasión la Cruz Roja aceptó las excusas del presidente y el asunto no pasó a mayores, pese a que se supo que un oficial que había participado en la operación Jaque había querido venderle el video a la cadena CNN y que esta lo había rechazado. Resulta increíble que nadie haya investigado de dónde provenía la filtración y que el ministro Santos, conminado a responder ante cientos de periodistas en el Guaviare, se haya limitado a decir que la utilización del emblema no había sido autorizada por el Gobierno.
¿No tuvo tiempo Santos para investigar desde el 16 de julio si se había usado o no el emblema de la CICR y salir al frente de la situación de manera más convincente?
Esta vez la CICR quiere que se sancione a los responsables. Y razón no le falta, pues la cruz roja y la media luna roja son símbolos que la gente reconoce en cualquier lugar del mundo y cuyo uso está regido por la Convención de Ginebra de 1949.
Sirve para que las partes en conflicto permitan el acceso del organismo internacional para prestar auxilio a los heridos de guerra y a los prisioneros. Si el emblema se utilizara alegremente se pone en peligro al personal de la Cruz Roja y a los que ella protege.
El ministro de Defensa afirma que el infidente es un "traidor a la patria", movido exclusivamente por fines venales y que habría recibido una jugosa recompensa por el video. Los integrantes de la operación Jaque han sido sometidos al detector de mentiras para hallar al culpable. ¿El culpable de usar el emblema o el de filtrar el video que pone en evidencia la grave falta al derecho internacional?
Quedarse con la tesis del traidor vendepatria resulta muy simplista. Habría que preguntarse quién al interior de las FF.AA. quiere empañar la operación Jaque y con ella a su artífice, Juan Manuel Santos, hasta ahora el más popular de los posibles candidatos a la presidencia, aparte del presidente Uribe, claro está.