EL ALTO PRECIO DE LAS CONSTRUCCIONES PRECARIAS
Por Andrea Castillo / Gustavo Sánchez
El curtido rostro de Zacarías Ramos Arillan, otrora hombre de campo que hace más de un año dejó su tierra, Chacas (Huaraz), para instalarse en Lima, se desdibuja. El hombre de contextura delgada y talla mediana llora mientras algunos familiares lo ayudan a ponerse una camisa limpia: debe ir a la Morgue de Lima a retirar los cuerpos de dos de sus cinco hijos.
Christian Zacarías Ramos Ríos, de 13 años, y su hermano, Jesús Antony, de 11, dormían cuando a eso de las cuatro de la madrugada fueron aplastados por un muro de contención hecho con ladrillos que cedió al paso del tiempo y la humedad.
Los niños dormían en la misma cama cuando el pesado bloque que arrastró tierra consigo les cayó encima. El deslizamiento se produjo a las 4:00 a.m. aproximadamente y cubrió la parte posterior de la vivienda ubicada en la avenida Túpac Amaru 274, en el asentamiento humano La Merced, en el distrito de Comas (a la altura del kilómetro 8 de la carretera del mismo nombre).
El muro, de seis metros de altura, separaba la casa de la ladera del cerro y de las viviendas ubicadas en la parte alta, donde se halla el pasaje Luren, en el asentamiento humano Sol Naciente.
"Me desperté por el ruido, se escuchaban gritos y la gente empezó a salir de sus habitaciones; solo entonces supe que había ocurrido el derrumbe", refirió Mario Tolentino Solís, uno de los inquilinos del inmueble 274, en cuyo interior se han construido al menos diez habitaciones de alquiler sin criterio técnico.
Zacarías Ramos Arillan, de 40 años, y su esposa, Santa Ríos Tafur, de 37 años, intentaron rescatar a los niños, pero finalmente decidieron salir con sus otros dos hijos, Maxbel, de 7 años, y Flor, de 5 años, al darse cuenta de que podían correr la misma suerte.
Bomberos y policías trabajaron con cuidado ante el riesgo de un nuevo deslizamiento y tras varios minutos de escarbar con sus manos y algunas palas llegaron hasta los cuerpos sin vida.
Los cadáveres fueron trasladados a la Morgue de Lima recién a las 8:30 de la mañana, ante la insistencia de los familiares de esperar la presencia de funcionarios de la Municipalidad de Comas. "Querían que el alcalde constatara lo sucedido y se comprometiera a brindar ayuda", comentó un agente que custodiaba el lugar de la tragedia. Quien se hizo presente fue el teniente alcalde, Wilfer Carlos Palacios. También llegó personal de la oficina de Defensa Civil.
Zacarías, su esposa y los dos hijos menores se quedaron con lo que tenían puesto. Vivían allí desde el 2007, luego de ser acogidos por la propietaria del inmueble y hermana de Zacarías, Norma Ames.
"Llegaron de Chacas, Huaraz, para buscar oportunidades", refirió Johnny Tolentino Venancio, esposo de la hija mayor de la pareja, Flor, de 16 años, y madre de una bebe de dos meses. "Siempre --contó-- nos quedamos a dormir, pero ayer nos fuimos al cuarto que alquilamos cerca de aquí; al parecer los niños ocuparon nuestra cama".
Los restos de las víctimas fueron retirados de la Morgue de Lima hacia las 2:30 p.m.; y luego fueron velados en un toldo que la Municipalidad de Comas instaló en la vía pública, frente a la vivienda afectada por el derrumbe. Hoy serán enterrados en el cementerio El Ángel. Los ataúdes de los niños fueron donados por el Inabif y la Beneficencia Pública de Lima.
"Me enteré de lo sucedido antes de venir a clases, por el noticiero televisivo. Solo al ver el rostro de la madre supe que se trataba de nuestros alumnos", comentó el profesor Edgard Requena Vergaray, tutor del sexto grado B de primaria de la institución educativa Señor de los Milagros, de Comas. Jesús Antony era su alumno. Cristian Zacarías cursaba el quinto grado D.
FILTRACIONES
Norma Ames, propietaria del inmueble donde ocurrió la tragedia, aseguró que el muro colapsó debido a filtraciones causadas por instalaciones de Sedapal. Esta empresa rechazó tales afirmaciones y precisó que las tuberías de agua y alcantarillado que se ubican en el pasaje Miguel Grau --en cuyo margen se encontraba el muro-- funcionan con normalidad y no existe filtración alguna. Tampoco --aseguró-- recibió anteriormente alguna solicitud para atender algún aniego o filtración en esa zona ni en los alrededores.
EN PUNTOS
Proponen capacitar a la población1. Javier Arrieta, presidente del comité de ingeniería civil del Colegio de Ingenieros de Lima, recordó que tragedias como la ocurrida ayer son producto de la informalidad y precariedad de las construcciones en zonas populares.
2. Sostuvo que una solución a este problema sería incluir en los programas sociales el rubro de capacitación técnica de la población para que mejoren las condiciones de seguridad de sus viviendas.