Cuando los monjes del monasterio estaban por iniciar sus rezos matinales, una intempestiva entrada en la habitación rompe con el ritual. Una monja traía consigo a una niña perdida que casi había tenido que arrancar del borde del río. La belleza de la niña enmudeció a todos en la sala. Una mudez que se prolongó solamente en ella y que no hizo sino incrementar el misterio de su aura. Como no hubo manera de descubrir sus orígenes, Liu, que así la bautizaron, se fue haciendo un espacio en el monasterio y en los corazones de sus habitantes. En el prior despertó un sentimiento de paternidad, en el hermano Daniel, un cariño que rayaba con la devoción, y en Diego, una amistad desinhibida. Pero como el corazón es una caja de sorpresas, en el padre Moisés provocó miedo y hostilidad. La niña era extraña, en eso estaban todos de acuerdo, su vínculo con el mar y todos lo seres que lo habitaban era tan fuerte como peculiar, sin mencionar sus aptitudes de nadadora. Pero como los engranajes del destino siempre giran apuntando hacia el desenlace de nuestras historias, un día llegó al monasterio un pueblerino con una historia que circulaba desde hace varios años: un barco en una tormenta, un ser mitad hombre y mitad pez, una mujer con su hijo que observaban todo y, luego, un fugaz encuentro que meses después dio como fruto a una niña de costumbres tan singulares que fue ocultada por su madre. La historia se confirmó cuando llegó un día el hermano de Liu para llevársela. Pero no todos estaban dispuestos a soltarla tan fácilmente.
Esta novela corta recrea personajes con una gran profundidad. Nos permite identificarnos no solo con un personaje sino con todos ellos, porque para todo sentimiento hay espacio en nuestros corazones. Esta obra tiene la virtud de no haber sido escrita pensando en un público seccionado por edades. Algo que no todos pueden lograr.
TÍTULO: Un talismán para Liu
AUTOR: Jesús Egúsquiza EDITORIAL: Lustra Editores
LIBRERÍAS: El Virrey, Crisol, Ksa Tomada y otras PRECIO: S/.18
EDAD: A partir de 10 años