Beijing [EL COMERCIO / DPA]. "Siete medallas hacen de Phelps el segundo hombre en la Luna, ocho medallas lo convierten en el primero en Marte". Lo dijo el mítico Mark Spitz porque Michael Phelps se consagró y se llevó la octava medalla de oro olímpica. Lo hizo en los 4x100 metros combinados. Para que todos lo lean en el álbum de lo improbable.
Después de 36 años, se batió un récord que parecía no encontrar émulos. En los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 (13 años antes de que naciera Phelps) el nadador Mark Spitz ganó siete medallas de oro y ahora Phelps lo superó. Es mérito para Phelps porque en los 4x100 combinados fue él quien logró remontar para el equipo estadounidense con su especialidad: el estilo mariposa.
LA OTRA PRUEBA
El viernes, antes de la última brazada, todo parecía perdido y el récord inalcanzable para siempre. Pero Michael Phelps se salvó con el último impulso. Con una ventaja de una centésima de segundo, el superastro logró su séptimo triunfo en Beijing en los 100 metros mariposa. El serbio Milorad Cavic había llevado a Phelps al borde de la derrota. Para cumplir con su papel de hombre increíble, Phelps se repuso el viernes y se consagró ayer. Solo nos queda guardarlo en el salón de la fama de lo irrepetible.