ANIMALES OLÍMPICOS. Proezas y criaturas que destacan
Beijing es el escenario para deportistas que han viajado para representar a su país y ver realizados sus sueños: ser los campeones del mundo. Sin embargo, diversos animales compiten también alrededor del mundo por hacerse de récords que bien pueden resultar curiosos y ocasionar carcajadas, pero que son proezas al fin y al cabo. Veamos algunos de ellos.
Las destrezas más extremas se registran mundialmente en el conocido Libro Guinness de los Récords. De sus ediciones se puede rescatar dentro del reino animal muchas particularidades: el caballo que más vivió hasta ahora se llama Old Billy y nació en 1760, trabajó muy fuerte hasta 1819, y murió a los 62 años, en Inglaterra (los caballos raramente sobrepasan los 24 años y a esta edad son viejos). Por otro lado, el más voluminoso que ha existido llegó a pesar más de 1.360 kilos con veinte años (los caballos no superan los 1.000 kilos de peso vivo).
Las destrezas se categorizan así: criaturas fascinantes, animales extremos, extraordinarios y mascotas fantásticas. Striker, por ejemplo, está en este último grupo. Se trata de un perro de raza collie que posee el actual récord de abrir más rápido la ventana de un auto. Tenemos también a un golden retriever de Estados Unidos que puede sostener cinco pelotas de tenis en su hocico. Muchos lo han intentado, pero nadie puede con él. En cuanto a animales extremos, Kotetsu, un cerdo oriundo de Japón, es el actual acreedor del récord de salto alto, pues llega a alcanzar una altura de 70 cm con una valla como obstáculo.