ISLAMABAD [AFP]. Un día después de que la mayoría parlamentaria le iniciara un proceso de destitución, el presidente pakistaní, Pervez Musharraf, anunció su renuncia.
Con una popularidad por los suelos, el ex jefe de las Fuerzas Armadas que se puso al frente de la única potencia nuclear militar del mundo musulmán en 1999, tras un golpe de Estado, cedió ante la presión de sus adversarios políticos.
Musharraf vio también debilitarse en los últimos meses el apoyo del Ejército y de Estados Unidos, que hasta hace poco tuvo en él a un aliado clave en su guerra contra el terrorismo.
"Después de analizar la situación y consultar a consejeros legales y aliados políticos, decidí dimitir", precisó Musharraf con semblante grave, en una alocución televisada.
"Dejo mi futuro en manos del pueblo", añadió, tras un discurso en el que defendió su gestión y tachó de infundadas las acusaciones en su contra, entre las que figuran violar la Constitución al destituir a los jueces que iban a pronunciarse sobre su reelección en octubre del 2007, e instaurar ilegalmente el estado de excepción en noviembre.
Musharraf fue reelegido de manera controvertida, por la vía parlamentaria, en octubre del 2007. Poco después renunció al cargo de jefe del Ejército, en una tentativa de difuminar su imagen autoritaria.
Su popularidad, sin embargo, ya había iniciado una caída drástica, afectada por su intento de acabar con el poder del presidente de la Corte Suprema y por la espiral de violencia terrorista que sacudía el país.
Los ataques causaron la muerte de más de 1.000 personas, incluida la ex primera ministra Benazir Bhutto, que había regresado del exilio para enfrentar a los partidarios de Musharraf en las elecciones legislativas.
Gran parte de esa violencia es atribuida a los talibanes.
La coalición gubernamental hostil al jefe de Estado, formada en marzo, se comprometió el 7 de agosto a lanzar el proceso de destitución del ex general.
EN PUNTOS
4Varios colaboradores cercanos al renunciante Pervez Musharraf excluyeron la idea del exilio.
4La prensa pakistaní se preguntaba ayer sobre la existencia de un eventual acuerdo que le evitaría a Musharraf ser procesado a cambio de la dimisión.