Su foto con traviesa actitud 'emo' (existencialista) ocupó las portadas de los diarios que hace dos semanas la acusaron de 'burrier' y de haber causado la muerte de su madre, quien tomó el contenido de un frasco de noni sin saber que era cocaína líquida. Pero hace cuatro días Yanire Andia Reynaldo (18) salió libre, al ser declarada inocente por la policía y el Ministerio Público.
Las investigaciones arrojaron pruebas de su inocencia. Se confirmó que la joven no sabía del contenido del frasco, que supuestamente iba a llevar a Italia. Además, se probó que iba a viajar a Chile, para trabajar como empleada del hogar, y no a Europa, como les hizo creer a sus amigos del barrio Carmen Bajo, de Comas; a su enamorado Luigi, y al amigo de este, un presidiario del penal Castro Castro que aún no ha sido identificado. Este último le insistió para que llevara un 'encargo' a su tía en Milán.
Yanire y su mejor amiga, Isabel Gonzales (18), se reunieron en un paradero de la Av. Túpac Amaru con una mujer de nombre Gladys, que les entregó una mochila con productos naturales, entre ellos dos frascos de sábila y uno de noni. El contenido original de este último cubría el alcaloide de cocaína. Yanire decidió apropiarse del frasco y, tras probarlo ella misma, lo ofreció a su madre para aliviarle los constantes dolores de sus huesos.
REFUGIO
Las hermanas Yanire y Yulissa (15) viven ahora en casa de su tía Eva en su mismo barrio, que aún murmura y las sigue señalando. Con ayuda psicológica, intentan olvidar para siempre esa mañana fatal. Sus vidas deben continuar.