No solo las unidades administrativa, de control de calidad, de Investigación & Desarrollo y los gerentes de países y tiendas soportan los proyectos del chef Gastón Acurio y sus marcas. También está la división industrial: Frontera Sur.
Con una planta en Salamanca en la que se invirtieron US$150.000 que "tiene la misión de exportar a nuestros restaurantes las salsas de los aderezos, para que el sabor de Singapur sea el mismo que el de La Victoria", dice Acurio. Su objetivo: una vez que la cocina peruana se globalice, contar con una marca para las salsas peruanas", afirma.
Mientras tanto, atiende la demanda de los restaurantes de Acurio en la región y EE.UU., aunque tiene capacidad para abastecer muchos más.