Por Milagros Estévez
4 Si la tarea depende fundamentalmente de comunicarnos, escuchar, conciliar y negociar, los colores relacionados con el naranja, como el salmón o el durazno, son los más aconsejables.
4 Los tonos en verde ayudan a generar ideas nuevas y audaces. Son ideales para quienes trabajan conquistando mercados nuevos o que están cambiando de rubro en su actividad.
4 El azul ayuda a la introspección y a contactar con las propias emociones. Es apropiado para quienes trabajan solos, individualmente (por ejemplo, un escritor).
4 El amarillo claro aumenta la energía para cuando resulte difícil permanecer mucho tiempo trabajando. Ayuda cuando la tarea es monótona y repetitiva.