Hace bien la Municipalidad de Lima en apelar la resolución directoral del Instituto Nacional de Cultura (INC) que ordena detener las obras viales en el cruce de las avenidas Venezuela y Universitaria por ser presuntamente una amenaza a la huaca Aramburú, ubicada en el campus de San Marcos.
Efectivamente, si bien debió haber mayor coordinación previa entre el concejo y el INC, antes de reaccionar de este modo, no se puede pretender ahora paralizar todas las obras. Ello sin considerar la propia responsabilidad del INC y la de las autoridades sanmarquinas, que inicialmente autorizaron las obras y solo reaccionaron ante el barullo armado por algunos estudiantes.
Lo lógico ahora, en todo caso, sería dejar en suspenso momentáneamente solo las obras de la parte cercana a la huaca, pero no tiene por qué paralizarse la construcción del 'by-pass' que está a varias cuadras de distancia y que no representa mayor peligro. El bienestar de la comunidad, en este caso de la ciudad de Lima, está por encima de todo .