En los casos de crímenes de Estado es muy difícil encontrar pruebas directas o documentos con la orden expresa, por eso en algunas ocasiones los tribunales internacionales han determinado la responsabilidad de los acusados sobre la base de pruebas indirectas o indicios. Así lo explicó ayer el perito internacional José Antonio Martín Pallín, magistrado emérito del Tribunal Supremo de España.
Durante su explicación a la Sala Penal Especial que juzga al ex presidente Alberto Fujimori, el experto sostuvo que en los crímenes de Estado siempre hay un plan o diseño en el que participan los dirigentes que están a la cabeza del aparato gubernamental y los cuerpos de seguridad o los servicios secretos. Agregó que por lo general los responsables adoptan medidas para eliminar pruebas o evitar vestigios que posteriormente serían utilizados en su contra en un juicio.
Manifestó también que la experiencia internacional ha demostrado que cuando se abre un proceso sobre crímenes de lesa humanidad se presentan diversas formas para obstruir las investigaciones. Por ejemplo, las autoridades destruyen documentos o niegan su entrega aduciendo que son clasificados. "No es fácil enfrentar este tipo de investigaciones ni obtener pruebas directas", recalcó.
Tras la participación del perito, el tribunal informó que la audiencia se suspenderá hasta el 3 de setiembre, fecha en que ha sido citado el perito argentino José Luis García. El 5 de setiembre será el turno de tres especialistas del Equipo de Antropología Forense.